Ajuste de Cuentas

Las elecciones son la mejor ocasión para que los ciudadanos ajusten cuentas con los políticos y los partidos que han cumplido bien o mal los compromisos establecidos, que han satisfecho o no las expectativas, que han estado con ellos en todo momento o que los han usado e incluso dejado de lado luego de haber llegado al poder. En ese sentido, las elecciones son más que un termómetro de popularidad o una evaluación, representan la mejor oportunidad para que la ciudadanía valore en qué medida los partidos y los políticos correspondieron a la confianza que les otorgó el voto que los llevó al poder.

Este es el caso de todos los ciudadanos que estamos en condiciones de ejercer nuestro derecho al voto el próximo 1 de julio, que cumpliremos la responsabilidad de elegir a quienes nos van a representar como alcaldes, diputados locales, diputados federales, senadores y como presidente de la República. Diferentes segmentos de la sociedad manifestarán su sentir, confirmando la orientación del voto, cambiándola o participando por primera vez, según sea el caso. Uno de estos segmentos o grupos de la sociedad colimense sobre el que existe una gran expectativa sobre el sentido que dará al sufragio es el constituido por los trabajadores sindicalizados al servicio del gobierno del estado.

Luego de un fuerte bloqueo, golpeteo e incluso de intentos fallidos de operación política en contra tanto del gremio como de la dirigencia sindical, el gobernador del estado se vio en la necesidad de doblar las manos y ceder en su intento de continuar amedrentando a la clase trabajadora y a su dirigencia estatal. Hoy, al menos de aquí al 1 de julio, el gobernador Ignacio Peralta y Kristian Meiners, secretario de administración y finanzas, portan un disfraz de piel de oveja que no puede ocultar la serie de agravios, la persecución e incluso campañas de comunicación para intentar desprestigiar y socavar la unidad sindical, como fue hace unos meses de aquél folleto impreso con dinero público y del que se imprimieron miles de ejemplares que fueron prácticamente tirados en baquetas y cocheras de viviendas.

Los signos de apertura, el diálogo y la relación de respeto siempre son positivos, aunque sea por unos cuantos meses, pues no es poco lo que está en juego. Se trata de prestaciones establecidas en la ley, de derechos adquiridos y de la viabilidad financiera de un nuevo sistema de pensiones que deje satisfechas a ambas partes.

Sin embargo, los trabajadores saben perfectamente que más allá de la diplomacia, de las formas, del respeto y el diálogo que prevalecen entre la dirigencia y las autoridades gubernamentales, ellos tienen toda la libertad de decidir la orientación de su voto, de dar su confianza a los políticos y partidos que respaldaron las afrentas ordenadas por el gobernador Ignacio Peralta Sánchez, o bien, decidirse por opciones diferentes que representan un contrapeso real al mandatario y sus aliados.

Es un hecho que al menos para los trabajadores sindicalizados del gobierno del estado y sus familias, votar por el PRI y sus aliados equivale a darle armas al gobernador para que luego del proceso electoral vuelva al ataque en contra de ellos, para que reanude sus intentos por conformar y fortalecer otro sindicato, para que reanude las campañas en medios en contra de los trabajadores y de su dirigencia, para que reinicien el hostigamiento y los despidos.

Hacen bien los trabajadores en no confrontarse, en mostrarse receptivos e incluso agradecidos con un gobernador que tan solo hace unos meses ordenaba acciones en su contra. Sin embargo, el 1 de julio al votar en secreto, tendrán plena libertad para ajustar cuentas con un gobernador indolente, opresor y que a pulso se ha ganado el calificativo de enemigo de la clase trabajadora.

Amarrando Navajas

+Se comenta que con el tufo de “publicidad” pagada por el gobernador Ignacio Peralta, el lunes pasado salió a la circulación la edición mensual de una revista local donde la portada y un reportaje que se suman a la campaña contra el alcalde con licencia y candidato a la alcaldía de Colima Héctor Insúa. La pregunta que algunos se hacen es, ¿por qué tanto el empeño oficial en allanarle el camino a Leoncio Morán?

+En entrevista radiofónica con el periodista Max Cortés, Indira Vizcaíno se manifestó a favor que el predio que actualmente ocupa la XX Zona Militar sea destinado para un beneficio público y no privado, como pretende el gobernador Ignacio Peralta. Sin embargo, la flamante candidata a diputada federal por el segundo distrito, olvida que siendo alcaldesa de Cuauhtémoc fue responsable de una afectación por 93 millones de pesos en perjuicio del pueblo y ayuntamiento de su municipio.

+Se dice que son más las piedras en el camino que los apoyos que recibe Mely Romero por parte de su partido y del grupo político que encabeza Ignacio Peralta Sánchez. ¿Será porque la candidata a diputada federal representa el activo político más importante del grupo de Martín Flores y del ex gobernador Mario Anguiano Moreno?

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