TOSCANO, UN TRAIDOR MUY GORDO… Y APESTOSO

No hay otra forma de llamar a la acción del diputado que presumía de cuatroteísta, lo cual, lo llevó a la posición que ocupa y  que jamás pudo probar. Pero bien pudiera escribirse la crónica de una traición anunciada, muy anunciada. 

Traicionó al partido que lo nominó, traicionó a quienes lo eligieron para que fuera candidato, traicionó a sus electores, traicionó a sus compañeros de bancada, traicionó los ideales que decía profesar, traicionó a López Obrador y traicionó hasta a sus propias ambiciones. 

Se le eligió para que diera acompañamiento a la cuarta transformación y se le eligió gracias a la enorme popularidad y base social de López Obrador y a su jugada maestra de solicitar el voto popular para todos los candidatos de su coalición porque él no podría, sólo, desde la Presidencia de la República, impulsar los cambios que proponía y el pueblo, mayoritariamente deseaba. Y el voto popular elevó a la categoría de mandato ese cambio, tanto para Andrés Manuel como para los demás candidatos electos, Toscano entre ellos. 

Un personaje mediocre, obscuro y desconocido, hasta ex convicto, según algunas voces, jamás hubiera estado cerca de ganar una elección de no haber sido por el empujón definitivo que le supuso esa petición de Andrés Manuel a los electores. Y el resultado lo transformó en alguien, en vez del don nadie que había sido siempre. 

Sus limitaciones son serias y empezaron a exhibirse cuando el diputado sintió que el escaño había sido ganado por méritos propios y por una popularidad ganada por él. Craso error. A pesar de ser diputado, sigue siendo un don nadie pero ahora con la etiqueta de traidor. Alguien en Morena es responsable de su nominación y deberá rendir cuentas porque es responsable de este desastre. 

Quienes lo llevaron al triunfo, no le otorgaron esa honrosa posición por su linda cara, sino para que usara su voto, entre otras cosas, para limitar los excesos y la opacidad de Peralta, sobre todo, por lo que hace al manejo financiero de su gobierno, que ha resultado desastroso, por decir lo menos. Y lo realizado fue justamente lo contrario, los traicionó. Y alguien que hace eso, hiede, apesta. 

Seguramente Peralta y su gente se fijaron en Toscano porque estimaron que era el más sencillo y más barato de los integrantes del tablero cuatroteísta para cooptar, y completar una deseada mayoría que desde antes habían comenzado a construir al mermar la de un Congreso que se ha distinguido y pasará a la historia, como la Legislatura más inestable de las que hemos vivido. Muchos diputados han cambiado de fracción, inclusive, más de una vez. Y aunque la hebra suele romperse por lo más delgado, aquí falló la lógica, pues se rompió por lo más grueso porque era lo más débil. Pero Peralta y su gente conocen ese camino muy bien, y ya lo habían recorrido con éxito durante la anterior legislatura. 

Y es tan limitado el diputado de la fina estampa, que una vez consumada su traición,  su muy gorda traición, externó la disculpa más tonta que pudo imaginar: Yo no voté por la deuda, dijo, voté por el C5i, voté por tal y voté por cual. Sólo un idiota que se dirige a otros idiotas pudo decir eso, porque precisamente ese es el meollo. 

Claro que concluir el C5i resulta prioritario para los colimenses, por ello se han autorizado todos los recursos necesarios para su conclusión, que debió haber ocurrido desde hace mucho. El problema real radica en que aunque se autoricen y se vuelvan a autorizar los recursos financieros, Peralta presuroso los gasta en otras cosas, y no sabemos en cuáles, porque se niega a dar cuentas a la Soberanía Popular. Entonces, Toscano votó por la opacidad de Peralta y la premió. Necesitamos saber por qué se desvió el presupuesto y para qué. Los diputados que exigen esa información están en todo su derecho. 

La traición, la gorda traición, merecería la realización de un juicio político y castigo para quien la cometió. Pronto sabremos cuál fue el costo que el Ejecutivo estatal tuvo que pagar al traidor gordo y a los traidores flacos; igual que sabemos ahora el costo para el Ejecutivo Federal, de la reforma energética. Y entonces sí, se percatará Toscano que más le hubiera valido dedicarse a freír y vender chicharrones que ser diputado (y haberse prostituido). Insisto, su traición, apesta. 

Es triste ver que suceda lo que vemos, sobre todo porque Morena poseía y posee un arsenal de posibles candidatos que de haber sido propuestos como candidatos en vez de este individuo, hubieran elevado el nivel de la discusión parlamentaria y hubieran podido realizar aportaciones reales al cuatroteísmo y al bienestar de los colimenses. Eso hace más dolorosa y apestosa, la gorda traición de este diputado. Poco ayuda entender que Toscano es un político acabado y que más tarde o más temprano pagará por lo que hizo. Pero no es el único que debe pagar, hay otros atrás de él y debemos conocer sus nombres y sus razones, aunque los suponemos. Si los supiéramos como parte de un ejercicio de transparencia partidaria, podíamos encontrar qué hubo antes, y a otros traidores quienes quizás, resulten peores que Toscano, y más hediondos. 

Toscano no aportó un sólo voto al triunfo de Andrés Manuel, quizás, ni el suyo, en cambio, se sirvió de él para triunfar y ahora pega el mazazo de su vida. Es una traición de las que ofenden. Y la traición no se puede ni se podrá perdonar. La gloria le alcanzará mientras el poder y el dinero le alcancen. La ignominia en cambio, le durará toda la vida. Se convirtió en un apestado. 

Y lo peor de esa historia es que hay otros traidores y son muchos más que uno. Algunos ya se quitaron la máscara y otros, todavía no. Pero sin duda, lo harán, o nosotros lo haremos por ellos. 

Es todo. Nos encontraremos pronto. Tengan feliz semana. 

Comentarios

Un comentario

  1. I like the valuable information you provide in your articles.I will bookmark your weblog and check again here frequently.I’m quite sure I will learn many new stuff right here!Good luck for the next!

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *