RADICALIZACIÓN VERBAL

Para Carmen Aristegui, llamar ‘pasquín inmundo’ a Reforma porque publicó a ocho columnas una nota en la que sugieren corrupción en el ‘terruño de AMLO’, “rompe ejes mínimos de expresión para hablar de un medio de comunicación”.

En una mesa de análisis con la reportera de investigación Ana Lilia Pérez y el escritor Fabrizio Mejía Madrid, el mismo 11 de septiembre de 2020 (https://www.youtube.com/watch?time_continue=1063&v=OjhMTlCDKFo&feature=emb_title) que se publicó la nota en Reforma y se dio el reclamo en la mañanera de Palacio Nacional, Aristegui dice que esta declaración de López Obrador abona a un panorama de tensión, polarización y radicalización verbal en el discurso presidencial.

Una semana antes, AMLO había preguntado “¿quién pompó?” a Carlos Loret de Mola y Brozo en referencia a la muy bien financiada plataforma LatinUs, menciona la conductora de Aristegui Noticias y CCN en Español. Carmen es también columnista de Reforma y no es la primera vez que cuestiona al presidente por haber elegido colocar estratégicamente entre sus adversarios, al periódico donde escribe.

Para Ana Lilia Pérez, “es muy delicado que desde el foro de las conferencias de prensa, cuyo objetivo es informar de la situación del país, se hagan este tipo de calificativos. Eso es tan grave como publicar información que no es veraz.

“Lo que representa o no un medio, lo define la sociedad; sus lectores, no las autoridades. Y por otro lado es tarea de los medios revisar sus líneas editoriales, porque como comunicadores generamos opinión pública y el trabajo periodístico debe apelar siempre al rigor y a la ética. Nuestro oficio no debe tener otro compromiso que informar a la sociedad de manera objetiva y profesional, de lo contrario pierde sentido la razón de ser del periodismo”.

A la autora de El cartel negro (2011) y de Mares de cocaína (2014) le “preocupa que se digan estos calificativos en la misma semana en la que desafortunadamente se registró en el país el homicidio de otro colega periodista. Este tipo de adjetivos no aportan nada bueno a la circunstancia que estamos viviendo”.

MENTIRAS A OCHO COLUMNAS

“En los meses de la pandemia, por lo menos cuatro veces hemos leído en Reforma ocho columnas que son noticias completamente inventadas”, señala de entrada Fabrizio Mejía Madrid.

“Algunas tan irracionales como decir el 31 de marzo que la secretaria de Energía tiene un compadre apellidado Quintanilla Hayek que recibió un contrato en Dos Bocas. Se desmintió, no era cierto.

“Luego, el 23 de febrero, dijeron que la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, había dejado plantada a Nancy Pelosi, líder de la cámara baja de Estados Unidos. Fue desmentido por Pelosi y por Alcalde.

“El 11 de marzo dijeron que Irma Eréndira Sandoval, secretaria de la Función Pública, tenía una lista negra de todas las mujeres que habían participado en el paro nacional para sancionarlas. Fue desmentido.

“O cosas más graves, como acusar al SAT de haberle condonado una deuda a alguien llamado El Mono Muñiz que pertenece a los Zetas. También fue desmentido.

“Ha habido otras noticias sesgadas, como las ocho columnas sobre las pruebas para el covid que el gobierno supuestamente prohibía a laboratorios privados, porque [según Reforma la 4T] tiene una perversa idea estatista que todo lo controla. La Secretaría de Salud aclaró que esas pruebas rápidas no pasaron la calificación.

“En fin, ha habido ocho columnas de Reforma donde han mentido descaradamente y no hay manera de que se responsabilicen de ello, que publiquen los desmentidos en portada. En eso tiene razón el presidente”.

Para el cronista y novelista, “los medios se tienen que hacer cargo de la autocrítica y de revisar la verificabilidad de sus notas, sobre todo las de ocho columnas”.

“Esto tiene que ver con un cambio que quizá vemos como conflicto, pero es sano que en las mañanera se designe lo que está mal en los medios, aquello que no es verificable y no cumple con la función social del periodismo: informar, buscar la verdad y contribuir de esa manera al debate público”.

En cuanto a los episodios de Nexos y Letras Libres, resume Mejía Madrid: “Nexos falsificó un pago al Infonavit de las cuotas de sus trabajadores, por eso fue sancionada; y por otra parte, los contratos a Letras Libres involucran una cosa muy delicada, los libros de texto gratuito, que se les encargaron por alguna razón a ellos”.

“Esos dos grupos de intelectuales vivieron de nuestros impuestos. Mientras apoyaban en sus revistas la libre competencia, nunca esas empresas cumplieron con las reglas del libre mercado, pues dependían para su distribución y financiamiento del Estado, del presupuesto público”.

GRAVE QUE LO DIGA EL ESTADO

Como moderadora de la mesa, Carmen Aristegui dice que “nadie se puede negar a exigirle a los medios rigor, transparencia y, desde luego, ética. Pero hay que subrayar lo que significa que un jefe de Estado lance señalamientos o descalificaciones de esta naturaleza”.

“Es grave que un gobernante agreda directamente de forma verbal a un medio de comunicación, independientemente de la opinión que todos podamos tener de las publicaciones. Reforma tendrá que rectificar o ratificar sus ocho columnas sobre Macuspana, pero es importante subrayar la seriedad de que un mandatario se refiera de esa manera a un medio o a varios ya.

“A los lectores corresponde valorar cada uno de los trabajos editoriales, pero sí tiene importancia que quien representa a todos los mexicanos se refiera así a ciertas publicaciones”, remata Aristegui.

Cabe recordar que Carmen fue sacada temporalmente de MVS por presiones del gobierno de Calderón sobre la familia Vargas, cuando Aristegui preguntó si el presidente tenía un problema de alcoholismo. Y luego despedida definitivamente en el sexenio de Peña Nieto, por publicar la investigación sobre la Casa Blanca.

MEDIOS, ZONAS DE OPOSICIÓN

En la mesa de opinión de Rompeviento TV de ese mismo día (https://www.youtube.com/watch?v=uhwYss8JP04), el historiador Lorenzo Meyer y el escritor Fabrizio Mejía Madrid charlaron de este y otros temas con el anfitrión Ernesto Ledesma. Para completar el elenco de estas dos tertulias, citaremos en esta entrega la mirada de Meyer en el segundo panel:

“No existe realmente una oposición bien organizada dentro de las propias estructuras políticas, es decir, un partido de oposición fuerte con un líder que le dé voz y que todo el tiempo esté encabezando esa crítica al gobierno”, dice el autor de La distopía mexicana. Perspectivas para una nueva transición (2016).

“En el mundo de lo estrictamente político, el de los políticos profesionales, no hay un líder de oposición ni un verdadero partido de oposición, pero sí hay oposición y está habiéndola cada vez más”, añade.

“Jorge Zepeda Patterson ya abordó el tema de cómo están surgiendo en muchas partes grupos de empresarios, por ejemplo, de columnistas, académicos y antiguos funcionarios públicos (como los exsecretarios de Salubridad), que configuran un mapa de fuentes de crítica aunque no haya el partido ni el líder formal. Están saliendo opositores al régimen y van a salir más.

“Los periódicos, los medios de comunicación, son unas de esas zonas de oposición. No se dicen partidistas pero, obviamente, son fuerzas opositoras. Los diarios grandes, como algunas radios, están en la sintonía de hacer día a día críticas y caricaturas, válidas algunas, otras no. La Jornada es quizá la excepción entre los periódicos nacionales, y ahora no todos sus articulistas están en la posición de apoyar a la cuarta transformación.

“Reforma es parte de esta cantidad de fuentes de oposición, donde cada quien va por su lado pero tienen un punto de convergencia: Andrés Manuel López Obrador en particular, y en general la 4T y el proyecto de cambio. ¡Y son muy duros!”

LES DA MUCHA IMPORTANCIA

“Por otro lado, probablemente Andrés Manuel, un político que me rebasa en su capacidad de intuir dónde están las partes sensibles para el adversario, sabe algo que yo ignoro. Pero me parece que le está dando demasiada importancia a la prensa”, señala Meyer.

“Una y otra vez menciona el nombre del diario, y muchos opinan que de esa manera le está haciendo propaganda a Reforma. No pocos de quienes tienen desafectos con el presidente y están francamente en la oposición, ya toman a Reforma como su periódico, como si fuera el órgano del partido que no tienen. Todavía no les alcanza para formar un partido, pero ya tienen su periódico.

“Si no les hiciera caso Andrés Manuel a los diarios y a algunos columnistas y editores de revistas a los que una y otra vez nombra, el ciudadano común y corriente quizá no sabría ni quiénes son. Pero me pregunto si es útil individualizar a tal o cual intelectual o historiador.

“No estoy seguro de la respuesta. A veces creo que sí: AMLO identifica a los adversarios, los clasifica y se va sobre ellos; pero también a veces me parece que les da demasiada importancia y los eleva a una posición que no tenían. ¿Qué tan importante es que el presidente los mencione una y otra vez?

“Como no hay una oposición organizada y profesional (PAN, PRI y Verde están de capa caída, mientras los gobernadores de uno y otro partido tienen que juntarse para hacer ver algo que se asemeje a una oposición dentro de la maquinaria política formal) surgen estos voceros en periódicos y radios, enojados algunos porque recibían realmente una buena cantidad de dinero vía los desplegados del gobierno”, concluye Lorenzo Meyer.

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com.

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