La presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, Citlalli Hernández, informó ayer domingo que se retrasan las fechas de registro para las y los aspirantes a las coordinaciones de quienes buscarán ser diputadas y diputados federales por la 4T, aunque en su caso también incluye negociar con el PVEM y el PT, que van en alianza en 16 de los 17 estados en los que habrá elecciones por las gubernaturas en 2027.
Tema nada menor, pues los ya iniciados procesos para elegir las coordinaciones a las gubernaturas de los estados están que arden en varias entidades, lumbre que hace ver el berrinche del (no registrado para la contienda) Senador de la República del Verde en Colima, Virgilio Mendoza, como un “kindergarden”.
Fundadora de Morena, referente de la izquierda y una de las vocerías más importantes que tiene la Cuarta Transformación a nivel nacional, Citlalli dejó en claro que tiene la serenidad necesaria para mantener el control de la gran responsabilidad que tiene entre sus manos. En su transmisión en vivo dominical dio mensajes muy importantes para quienes suspiran por las coordinaciones que faltan por iniciar sus registros: la prueba del ácido va en serio y habrá mano dura contra las grillas internas. A sabiendas de la guerra sucia injerencista a la que se han sumado todos los demás partidos políticos será feroz, y altamente financiada desde el extranjero, lo que debe ponderar en la alianza Morena-PT-Verde es la unidad.
En Colima, lo que ha hecho una de las aspirantes a la coordinación estatal, Rosi Bayardo, es precisamente lo que se les pide desde el partido a los que pelearán las tan socorridas candidaturas guindas: ir a territorio, hablar de lo que es la Soberanía, respaldar el proyecto de la presidenta Sheinbaum, y combatir la narrativa pro-yankee que retoman localmente los partidos opositores a la transformación en México.
En lo general hay solo estas dos vías: si optan por el camino de la grilla, la ruta los llevará al precipicio.
