A raíz de la emisión de la Consulta Pública que realiza la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) respecto a los lineamientos generales para garantizar la protección de los derechos de las audiencias, lo anterior como parte de la nueva Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión, la ultraderecha en México (léase MCPRIAN: Movimiento Ciudadano, Revolucionario Institucional y Acción Nacional), ha emprendido una campaña de tergiversación masiva para acusar al gobierno de Sheinbaum de censurar y reprimir, como si los prianistas tuvieran calidad moral para habla del tema.
Olvidando, con su nula memoria histórica y autocrítica, las tropelías en las que aplicaron censura durante sus gobiernos del PRI y los panistas de Fox y Calderón (cuyo listado sería imposible de enumerar en pocas líneas), el bloque que se opone a la transformación nacional y que da rienda suelta a la guerra sucia injerencista/pro-yankee dictada desde Washington, busca evitar que se conozcan cuáles son los derechos de las audiencias y las responsabilidades de los medios, como el derecho a recibir información veraz y oportuna; a distinguir entre información noticiosa y opinión, y a distinguir entre publicidad y contenido, entre otras.
De este tema que seguramente derivará en muchas columnas de opinión donde desmenuzaremos la hipocresía MCprianista sobre la lo que ellos consideran “Libertad de Expresión”, hay que señalar que los lineamientos planteados ni siquiera son tan fuera de lo común, sin embargo, para una oposición que vive de mentiras, ejercerlos sería una batalla diaria contra un Pueblo informado… Según sus costumbres presentan opinión (o muchas veces ficción) como una pieza noticiosa.
El MCPRIAN utiliza como herramientas de trabajo diarias las campañas de desestabilización que se fraguan desde tierras gringas y el ingrediente principal de este “Golpe no tan blando” son las fakenews. El intervencionismo digital los lleva a pregonar como verdades absolutas sus campañas de desprestigio. Recursos desde el extranjero sobran, por lo que envalentonados están quienes impulsan los intereses neofascistas porque en la mayoría del universo de los medios tradicionales, el conservadurismo es Ley.
Entrampados en su farsa, en esta primera fase el MCPRIAN busca aprovechar la coyuntura de esta consulta para desestabilizar “La Mañanera del Pueblo”, una simple rueda de prensa matutina que los ha mantenido a raya durante los últimos ocho años.
