UNA GOBERNANZA DIGITAL

¿Cuáles compañías son las dueñas de internet? La pregunta que le hacen al especialista en redes sociales y comunicación digital Alberto Escorcia, es importante porque, nada más con eso, esas empresas son ya dueñas de una parte del colectivo humano.

En la segunda de las tres entrevistas consecutivas que le hicieron conductores del noticiero Momentum, Ernesto Ledesma y Alberto Nájar, al director de LoQueSigue.tv antes de que partiera al exilio huyendo de amenazas de muerte, Escorcia abordó el 19 de mayo de 2022 las razones por las cuales Amazon es un peligro mundial para el internet (https://www.youtube.com/watch?v=8bmCmtoyMIY).

Como un día antes, en el noticiero que producen el portal Pie de Página y Rompeviento TV aclara Escorcia que esas empresas son Amazon, la plataforma de comercio electrónico más poderosa del mundo, y Google, el motor de búsqueda que se ha convertido en oráculo moderno, al ser el confesionario de millones de usuarios.

“Hay tres elementos clave en la industria digital: predicción (el análisis de comportamiento), interacción y número de usuarios. El metaverso está diseñado para poder recopilar muchos de esos datos. Y aunque ya recopilan muchos datos, no están recopilando todos aquellos que quisieran.

“El concepto de metaverso nació inicialmente con el movimiento punk, en los años setenta. Pero luego las empresas digitales lo materializaron al crear un mundo aparte, un mundo en la virtualidad que tiene sus propios riesgos. Si una persona se sienta en un sillón durante ocho horas a vivir otra vida a través de unas gafas, en ese mundo virtual no rigen las leyes del mundo real sino que hay una gobernanza digital. Otro de los peligros de este metaverso es que adentro también existe una economía alterna, con su propia moneda por ejemplo.”

USTED ESTÁ EMBARAZADA

“Con base en esos tres factores (comportamiento predecible, interacción y número de usuarios), Amazon es el más peligroso porque ya pueden saber, analizando hacia dónde miras en la pantalla como reflejo del movimiento del ratón, qué producto te interesa y, por supuesto, cuál es tu historial de compras”, expone Escorcia.

“En un documental de la Deutsche Welle, una chica alemana que exigió saber qué datos tenía Amazon de ella, denunció a la compañía al conocer la forma en que la plataforma supo que ella estaba embarazada. Y es que las chicas embarazadas seguramente ven ciertos artículos, tienen un patrón de comportamiento.

“Predecir esto ya es posible, y es muy peligroso. Amazon, pero también Google, pueden incluso predecir acontecimientos. No es magia, si detectan que antes de una revolución la gente buscaba ‘quiero ser libre’, se puede prever un siguiente evento porque esas mismas búsquedas se van a producir. En la revista Nature se publicó en 2009 un paper que describía cómo Google anticipó la influenza en México, días antes del reconocimiento oficial del brote. Y es que la gente estaba buscando: ‘Me duele la cabeza’, ‘Tengo fiebre’, ‘Me siento cansado’. Cuando compararon las cifras del buscador con las cifras de la OMS, coincidían en el crecimiento de los casos.”

EL NUEVO PETRÓLEO

“Google también tiene un alto nivel de predicción porque es un confesionario: la gente pregunta ‘¿cómo casarme?’, ‘¿como abrir una lata?’, ‘¿qué hacer si tengo depresión?’ Y confía tanto en Google que, masivamente, millones de personas están haciendo del buscador el oráculo del mundo.

“Una empresa no debería tener tanto poder. Yo preferiría un buscador que funcionara, por ejemplo, como una red de personas: que si tú preguntaras ‘¿cómo arreglar un coche?’, te contestara una persona del otro lado del mundo, no un algoritmo que está capturando todos tus intereses. Una persona, no un algoritmo que sabe cuándo estás deprimido porque tienes una deuda, y que con base en esa información te empieza a mandar anuncios de medicamentos y créditos.

“Lo que tenemos ahorita, que ya es demasiado, es apenas la punta del iceberg. Lo que quieren en el metaverso es saber, por ejemplo, si cuando te levantas del sillón vas a la cocina; eso no lo pueden detectar todavía. Quieren saber tu temperatura corporal para analizar tus emociones, y hay una carrera impresionante para poder determinar emociones. Quieren que, cuando entres en el metaverso con unos sensores o unos lentes, así como con los astronautas, detectar cuando tu corazón se acelera al ver una foto, porque esa información va a ser valiosísima. Hay que recordar que los datos personales son el nuevo petróleo, el nuevo oro o el nuevo litio si se quiere”, señala Escorcia.

¿CÓMO ATRAPAR A RICKY MARTIN?

Si Amazon es el espía más poderoso y Google el oráculo del mundo, ¿dónde quedan redes sociales como Facebook, Instagram o TikTok en el multiverso?, pregunta Ledesma. Y sentencia: está claro que no hay una red social sana.

“Hay una necesidad de controlar a la población. El mundo es tan diverso, tan caótico e impredecible, que tanto gobiernos como corporaciones quieren controlarlo. Y para controlar el caos recurren a la vigilancia y al espionaje masivo”, responde Escorcia.

“El problema es que nosotros estamos cooperando con ellos, compramos un teléfono celular y todavía pagamos para que nos espíen. El teléfono detecta todo hoy en día, incluso es capaz de reconocer si tienes un problema en la cadera con el sensor de movimiento, o puede detectar si tienes una enfermedad registrando y analizando tus signos vitales. No sólo estamos comprando productos, sino que estamos aceptando ser miembros de una granja humana y, aparte, pagamos por permanecer en ella y que nos exploten.

“Hay un mercado de brokers, de intermediarios que compran información en Amazon y Google para venderla a las empresas que la necesitan. Y ocurre todo el tiempo y en todo el mundo. En México me ha tocado ver, por ejemplo, que se venden bases de datos de la gente, colonia por colonia o por códigos postales, de preferencias políticas. Y no son las bases de datos del INE, sino las de Facebook. Imagínense ese negocio a nivel mundial.¿Qué información pueden llegar a tener si, todo lo que compartimos, es analizable?

“Ahora bien, la gente no debe espantarse; esto tampoco es un panóptico. Sólo pueden procesar grandes volúmenes de datos. A nivel individual, es más caro. El sistema de espionaje Pegasus es muy caro, porque tienes que vigilar un objetivo. Es más fácil vigilar a un millón de personas que a una sola. Y es más caro vigilar una persona que a un millón.

“Lo que las empresas valoran más, es conocer el comportamiento. Saben tu comportamiento porque, cuando te levantas a las 7 de la mañana, pones un tuit de ‘Buenos días’ con un sticker de violín. Pero además dices dónde estás y qué estás haciendo. Por eso, si analizo mil tuits tuyos, ya sé que te levantas a las 7 de la mañana, que a las 3 de la tarde comes y que las 5 piensas en política, o que para las 10 de la noche ya estás borracho y pones canciones. Y al compararte con otra persona igual a ti, no sólo sé qué anunciarte sino también cómo destruirte.

“Hay un caso muy famoso. Un fan de Ricky Martin quería tanto conocerlo que, el chavo, sin proponérselo inventó una herramienta de espionaje que hoy se vende en la dark web (la red oscura). El fan capturó las últimas mil fotos que Ricky había puesto en su hit de Instagram y en Twitter. Como en algunas de ellas se coló la ubicación, el chavo descubrió que Martin iba regularmente y a cierta hora a un centro comercial. Ahí se le paró para pedirle un autógrafo. Ricky se sintió acosado y, obviamente, lo demandó. El fan tiene hoy una restricción de no acercarse. Pero si eso hizo una persona normal, ¿qué no pueden hacer los servicios de inteligencia?”

LA CIA CREÓ A FACEBOOK

“También es bien sabido, no es ninguna teoría de la conspiración porque está en los documentos de Facebook, que el financiamiento inicial de la red social fue de la CIA, es decir, de una empresa contratista de la Agencia Central de Inteligencia. Para el caso, Facebook nació con financiamiento de la CIA.

“No hay que ser inocentes, pero sí hay una red sana. Sigue existiendo y son los blogs. O sea, los bloggers de antes de 2006. WordPress es la única red ética que existe en el mundo, la única transparente. Pero como lamentablemente es muy difícil configurar una página web para ponerte a escribir, Facebook y Twitter te lo hacen muy fácil, y TikTok súper fácil porque nada más tienes que apretar el botón de grabar.

“Por lo demás, TikTok tiene que ver con los intereses del gobierno chino. Es decir, las batallas geoestratégicas o geopolíticas también se reflejan en las redes sociales. China ya hizo copias de todas las redes: Weibo es como Twitter, Baidú es un motor de búsqueda que compite con Google, Alibaba es como Amazon y está creciendo mucho el valor de sus acciones. En esta guerra que estamos viendo de Occidente contra Oriente para ver qué potencia prevalece, las redes sociales libran su propia batalla.

“Hay una activista guatemalteca, Renata Ávila, que habla del colonialismo digital. Tenemos derecho a desarrollar nuestras propias redes y a utilizar las que hay con transparencia, dice. Como lo hacen en Brasil, donde les exigen conocer cómo se procesan los datos en las redes. O como lo hacen en la Unión Europea, donde le dijeron a Facebook: ‘te dejamos operar, pero no captures la ubicación de los usuarios’.

“Eso tiene que empezar a ocurrir en México. Ya hay algunas iniciativas pero no han avanzado. El debate es qué tanto poder deben tener estas empresas. Y, en ese sentido, cabe recordarle a la gente un libro de 1984, Neuromante, de William Gibson, en la que está basada la película Matrix. En los ochenta, Gibson ya anticipaba lo que está pasando ahora: la gente cree que internet es una utopía y no. El autor predijo que todos nos íbamos a conectarnos y a aprender, pero que la matrix terminaría siendo dominada por los bancos y por las grandes empresas. Le atinó de forma sorprendente.

LA IGLESIA EN MANOS DE CALDERÓN

Para Alberto Nájar queda claro el interés comercial de conocer el comportamiento de los usuarios: si saben que acostumbras tomar café por la mañana, te enviarán publicidad de la marca que pagó por una campaña enfocada personalmente. Pero, ¿puede esta información servir también para el control social y, eventualmente, para el control político? Si los gobiernos son más fuertes que las empresas, ¿la posibilidad de hacer este rastreo informativo puede servir también en términos políticos?

La respuesta de Alberto Escorcia es contundente: “Ya existe el peligro de que internet se convierta en una herramienta de control social”.

“Ocurre en China con el sistema de crédito social, una cosa tenebrosa. En China evalúan todo lo que publicas en redes sociales, y te van dando puntos. Pero también combinan esa información con las cámaras de video y, si te pasas un alto o abandonas el confinamiento decretado en Shanghai, te bajan puntos. En cambio, si haces algo por el Partido Comunista, te los aumentan. Y con ciertos puntos puedes viajar en tren o en metro. Hay un documental muy bueno que habla de un artista disidente chino que no puede hacer nada, ni trabajar, porque reprobó todo el crédito social.

“El peligro de estar hiperconectados es ese. Y no me imagino lo que en México podría hacer una herramienta así en manos del PRI o de Calderón”, resume el especialista.

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com

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