Se habla mucho en la oposición de cómo AMLO genera enconos, de cómo confronta y desata odios, comenta Ernesto Ledesma en la última de las tres conversaciones que tuvo (las dos primeras junto a su compañero en Momentum, Alberto Nájar) con el especialista en redes sociales, comunicación digital y seguridad en internet Alberto Escorcia, entre el 18 y el 20 de mayo de 2022 (https://www.youtube.com/watch?v=zP2K94lwdzM&t=31s).
Aunque en 2006 las redes sociales no estaban tan extendidas, en esa contienda que enfrentó a Felipe Calderón con Andrés Manuel López Obrador por la presidencia de la república y devino en un escandaloso fraude electoral, se gestó una tremenda campaña de odio contra AMLO, recuerda Ledesma.
Todavía seguimos leyendo en redes sociales a personajes tan anti-lopezobradoristas como Rommel Andrade, para quien todo lo que hace el presidente está mal. Pero, al mismo tiempo, hay simpatizantes de AMLO para quienes todo lo que hace está bien. En ese sentido, alguien como Alberto Escorcia que tiene el timing de las redes sociales, ¿puede decirnos quién genera esos odios?
“Como parte de una investigación que vamos a publicar en unos meses, puedo afirmar que quienes generan y quienes ordenan ese odio son, como común denominador, los encargados de comunicación social de los funcionarios de gobierno y de los partidos. Ellos tienen los contactos con las agencias y, en colaboración con ellas, diseñan las estrategias de odio.
“Existe una política deliberada de generar encono porque, de esa forma, se distrae a la opinión pública. Un ejemplo es Sandra Cuevas, titular de la alcaldía Cuauhtémoc en la Ciudad de México. De escándalo en escándalo, a través de asesores va distrayendo a la opinión pública. Esa acción de mandar borrar los rótulos de los puestos callejeros y los murales de grafiti que fue interpretada como un atentado al arte popular, es muy probable que no sea más que la aplicación de una técnica distractiva para ocultar otra problemática.”
PARA ENCONOS, CALDERÓN
Las redes reflejan que eso ocurre tanto en la izquierda como en la derecha o en el centro. En todo el espectro político, los encargados de comunicación social diseñan las campañas de largo aliento para generar encono, resume Escorcia.
El uso de bots está documentado. “Una campaña muy violenta fue la que se organizó en 2009 contra el SME (Sindicato Mexicano de Electricistas), que tenía el contrato colectivo de trabajo en la hoy desaparecida compañía Luz y Fuerza del Centro. Spots de radio cada tres minutos y miles de bots en redes sociales estuvieron diciendo que los trabajadores de LyF eran unos criminales. La campaña duró casi un par de años.
“En general, el periodo de Felipe Calderón con su supuesta guerra contra el narco fue muy violenta en redes sociales. Fue también cuando mataron a dos bloggers.”
SOCIEDAD POLARIZADA
“Por otro lado –sigue diciendo Escorcia–, está la parte orgánica. Hoy se habla de la polarización de la sociedad” y, sin duda, la sociedad está polarizada.
“Entonces, tanto los simpatizantes pro AMLO, muy extremistas, como los anti AMLO todavía más extremistas, generan ese encono. Pero justamente para no tocar lo importante, para no hablar de acuerdos, para no abordar temas sustanciales como el ambiental.
“Es deliberado el encono y, en esa parte de la investigación que vamos a publicar, se puede ver que mucho de ese aparato propagandístico es financiado por legisladores y por profesionales de los medios. De un lado y del otro, les interesa llevar agua a su molino en asuntos claves como las leyes del litio. El Tren Maya es un tema crispante.
“Cuando pienso en campañas de odio, veo el uso del lenguaje en las posiciones contrarias. La sociedad está polarizada: hay un sector de la opinión pública, sobre todo medios de comunicación digitales emergentes que aparecieron con Andrés Manuel, como Sin Línea, para los cuales todo lo que hace el presidente está bien. A veces, incluso usan un lenguaje poco profesional en términos de medios de comunicación.
“Con todo, no veo en el lenguaje de la gente que simpatiza totalmente con López Obrador tanto encono, como en el lenguaje que usan los anti-lopezobradoristas. Y no porque no lo haya del lado pro AMLO, pero el discurso polarizado es el que manejan, para más señas, las legisladoras del PAN que en tribuna hacen un espectáculo mediático penoso y vergonzoso. Sí veo en los odiadores de Andrés Manuel mayor odio, profundo encono y una confrontación más fuerte que en los simpatizantes del presidente.”
ESCUELA DE LAS AMÉRICAS
Para Alberto Escorcia, “estas técnicas propagandísticas son deliberadas y me recuerdan a la Escuela de las Américas [SOA, por sus siglas en inglés] en la que se formaron los militares latinoamericanos durante muchos años”.
“En la universidad tuve la oportunidad de leer sus manuales y puedo decir que, en buena medida, la forma de construir los titulares de este discurso de odio viene de las recomendaciones de propaganda de esa escuela” que desde 1946 estuvo localizada en Panamá, hasta que en 1984 fue trasladada a Georgia, Estados Unidos.
“Obviamente, no puedo demostrar que haya una correlación entre el manual de propaganda de la SOA y lo que ocurre ahora, pero seguramente evolucionaron las técnicas desde los ochenta y hoy las copian los asesores de legisladores de un lado y de otro.
“Un ejemplo clásico [de esa propaganda] es cuando, en un titular, primero ponen el adjetivo y luego la acción. O sea, ‘el tonto de fulano está haciendo tal cosa contra AMLO’, o ‘el naco de AMLO está destruyendo el país’. Es la regla: adjetivo y acción.
“Eso venía en el Manual de las Américas que se puede encontrar ahora en internet. En el apartado de ese documento que antes no era tan accesible donde se habla de inteligencia y contrainteligencia, enseñan también cómo manipular la opinión pública.
“Muchos de esos textos que recuerdo de la universidad los veo aplicados, constantemente, en los trabajos de youtubers y bloggers. Si no es deliberado, al menos es una gran coincidencia y, de alguna forma, esas técnicas que se enseñaban contra la insurgencia están siendo adaptadas a la propaganda digital.
“Algo que he dicho en muchos medios es que la tecnocensura, la manipulación de la información y este lenguaje de odio, realmente son componentes de un discurso contrainsurgente. Ese encono está evitando que la gente se manifieste.
“Lo vimos, por ejemplo, en el caso del asesinato de Samir Flores. La discusión terminó con la sospecha de que ‘algo [malo] andaría haciendo’ [el indígena náhuatl de 36 años, activista a favor de los derechos humanos y fundador de la emisora comunitaria Radio Amiltzinko].
“Lo mismo pasó con el tema de la ivermectina y su pretendido uso como medicamento contra el covid en la Ciudad de México. Decir que eran bots los que se quejaban porque no les permitían usarla, es censura. Y es contrainsurgencia tal cual.
“Sin caer en teorías conspiracionales, no me extrañaría que los manuales de la Escuela de las Américas hayan evolucionado y se estén usando en las redes sociales técnicas para manipular a la opinión pública”, sostiene Escorcia.
REFERENTE MUNDIAL
Mencionado en libros como Esto no es propaganda, de Peter Pomerantsev, “donde hacen un muy bonito resumen y, además, bien certero de lo que he hecho en mi carrera”; FakeYou. Fake news y desinformación, de Simona Levi, “donde también hablan de mi trabajo”; y en Activismo en red y multitudes conectadas. Comunicación y acción en la era de Internet, de Guiomar Rovira, quien lo toma como referente, Alberto Escorcia le debe a sus lectores un texto más extenso que sus colaboraciones periodísticas.
Víctima de sucesivas persecuciones y amenazas que lo llevaron a ingresar en el Mecanismo de Protección a Periodistas y Defensores de los Derechos Humanos, Escorcia partió de México para instalarse en Barcelona donde el contrato laboral que firmó no garantiza el sostén económico de su familia. “Por eso, habilitamos un botón de donar (se llama Transparente) porque sí vamos a necesitar ayuda en esta travesía fuera de México”.
Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com
