Alcuzahue merece la Cuarta Transformación

Después de que el Ayuntamiento tecomense aglomerara a miles de personas en la renovada Feria del Limón 2019, solamente 34 mil en los eventos gratuitos que tuvieron entre sus espectáculos a grupos como Bronco y Río Roma, se acerca la fecha en la que la comuna también deberán apostar por la renovación de un mítico evento deportivo que la entidad ofrece a voleibolistas de todo el país: el torneo Alcuzahue.

Año con año, decenas de jugadores elite de los mejores equipos de la República acuden en Semana Santa a Cofradía de Hidalgo, población ubicada a algunos kilómetros de la cabecera municipal, para disputar partidos en contra de otros jugadores de alto renombre en canchas soleadas, de pavimento ardiente, con un público conocedor que se cuenta por cientos, exigentes e intimidantemente muy cercanos a la cancha, en la disputa de un trofeo que tiene una tradición de más de tres décadas, mismo que ya se ha ganado un alto prestigio en el voleibol federado de nuestro país.

Si bien el torneo Alcuzahue se distingue y es disfrutado desde hace muchos años en un ambiente de suma austeridad (acorde a los nuevos tiempos de administración morenista en el Ayuntamiento), tras la exitosa renovación de la Feria, misma que no solamente aglomeró a miles de personas más de las previstas, sino que dio la satisfacción de que sus eventos ocurrieron en un ambiente familiar y con saldo blanco, la organización de este magno evento deportivo supone una invitación a que la administración municipal propicie un antes y un después de Alcuzahue, tal y como lo hicieron con la Feria del Limón, que se convirtió en un espacio más organizado, más seguro, más limpio y que atrajo una importante afluencia de personas que otros años no se acercaban.

A quienes hemos tenido la oportunidad de acudir como periodistas y como espectadores al torneo Alcuzahue, en la última década hemos visto cómo pasan administraciones que, en algunos casos, cumplen con la organización de un evento para el disfrute familiar, pero también hemos visto épocas de rotundos descuidos, en las que por ejemplo el graderío ha sufrido desperfectos, incluso accidentes, que ponen en riesgo la integridad de los aficionados al voleibol.

La abultada derrama económica que se genera exclusivamente en Alcuzahue en tiempos de Semana Santa es una motivación más para darle un cambio; modernizar un torneo que es toda una tradición en nuestra zona del país generará dividendos positivos para todos.

Cuando inició la etapa más violenta de Tecomán se pensó que la afluencia al torneo disminuiría y no fue así; en plena demostración de que la tradición y el gusto por el evento están impregnados en gran sector de la región, sean apasionados al voleibol o no. Por tal motivo, lo que los gringos llaman “experiencia de aficionado” debe ser un punto clave de mejora para darle plusvalía a este mítico evento.

Modernizar y eficientar la experiencia durante los partidos, darle prioridad a la seguridad pública, la contratación de animadores por parte de patrocinadores, módulos de información turística más llamativos, baños más cómodos, opciones gastronómicas más diversas, transporte público más eficiente, e incluso conferencias o firmas de autógrafos de las celebridades voleibolísticas que acuden año con año a esta cita, son opciones que la comuna tecomense debería tomar en cuenta. Incluso, la menor presencia política en los actos de inauguración o clausura. Alcuzahue merece la Cuarta Transformación y la bandeja está servida para que así suceda.

 

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