Las dos visiones de país que se están enfrentando (la del presidente López Obrador y la de los grupos que se beneficiaron del antiguo régimen) se materializan no sólo en el juego democrático sino también en el campo de la justicia, dice el monero Rapé, uno de los anfitriones de El Chamuco TV.
Dado que el presidente de la república declaró su interés en que el ministro Arturo Saldívar siga al frente de la Suprema Corte de Justicia para continuar con el proyecto de reformas de la 4T, Rapé quiere saber la opinión del periodista Jorge Zepeda Patterson.
Como invitado de la emisión del domingo 25 de abril del programa que coproducen Canal 22, TV UNAM y Once TV (https://www.youtube.com/watch?v=m86HD8mUYnU&t=4s), el columnista de Sin Embargo, Milenio y El País responde:
“Puedo entender los motivos del presidente. No nos engañemos, este deseo de prolongar la gestión de Saldívar surgió de Palacio Nacional y es instrumentado a través del Partido Verde y Morena, pero sin duda tiene el espaldarazo de López Obrador.
“El mandatario argumenta, con cierta lógica, que Saldívar es un presidente de la Corte empático con los urgentes cambios en el sistema de justicia. Efectivamente, era impostergable la reforma judicial. Lo que me incomoda es el manotazo, la manera en que se implementó prácticamente como una chicanada, a través del PVEM, en el último minuto y metido casi de contrabando para limitar el debate parlamentario y, sobre todo, la discusión pública en la sociedad mexicana.
“Esa operación me recordó mucho las estrategias que el PRI usaba para meter de última hora sus proyectos vergonzantes. Pero, además, contraviene lo que está escrito en la Constitución. Parecería el típico caso en donde se asume que la rudeza es necesaria o que se justifica, por sus fines más altos, un mecanismo poco pulcro o sucio de plano.
“Ahí yo difiero, el fin no justifica los medios. Esa idea acaba haciendo la sepulturera de las convicciones. Una vez que comienzas a hacer este tipo de cosas, no puedes parar. ¿Para qué cambiar las leyes o la Constitución a través de una norma que viola o va contra el espíritu de la carta magna?, comenta Zepeda Patterson a sus anfitriones: (José) Hernández, (Antonio) Helguera y Rapé (Rafael Pineda).
EL ACTIVO DE LA ÉTICA
“Los periodos de los ministros de la Corte, tanto como la gestión de su presidente, deliberadamente no coinciden con el sexenio justo para evitar que el Ejecutivo los trabaje a modo y para garantizar su autonomía. Esto no podemos obviarlo simplemente porque ahora hay un mandatario favorable o empático con las ideas que uno tiene”, advierte el periodista y novelista.
“Si López Obrador lo hace, con qué cara los periodistas que creemos en la ética vamos a reclamar en el siguiente sexenio cuando, Dios no lo quiera, un priista o panista haga este tipo de chicanas: acortar el tiempo de un ministro o ajustarlo a modo, nomás porque tiene mayoría en el Congreso.
“Una de las dos grandes columnas que vertebran el activo político e ideológico de López Obrador es su mirada hacia los pobres. Era urgente en este país y me parece casi un milagro, en una sociedad tan injusta, que haya llegado a Palacio Nacional alguien que tiene como prioridad eso.
“Pero la otra columna vertebral que me hace creer en estas banderas es su mirada ética. Es decir, López Obrador y su combate a la deshonestidad, la corrupción, el abuso, la transa y el agandalle como forma de avanzar.
“Por eso me molesta tanto que Andrés Manuel use una argucia poco ética, ya que contraviene este enorme activo que tiene frente al resto de los políticos de este país: la dignidad, la honestidad, la moral, la ética”.
PAGAR CON OTRA MONEDA
Ciertamente, hay un desaseo en los moditos, comenta Helguera. Sin embargo, si lo que vivimos es la confrontación de dos proyectos de nación, esa rudeza proveniente de Palacio Nacional para sacar la reforma al Poder Judicial y asegurar la permanencia del presidente de la Suprema Corte, ¿acaso se explica por el tamaño del adversario?
El caricaturista de Proceso y La Jornada detalla que uno de esos proyectos en disputa, el neoliberal, tiene a los medios y todo el recurso económico a su disposición para atacar y tirar al otro proyecto que está apenas naciendo. Pero, además, el proyecto neoliberal tiene también, en buena medida, control del Poder Judicial: hay un juez en especial que dispara amparos contra todos los proyectos del gobierno, como el aeropuerto, el tren maya o la ley energética.
“A las transas, las trampas y las malas artes de los de enfrente no es conveniente responder con las mismas armas, como se respondió en esta ocasión equivocadamente”, replica Zepeda Patterson.
“López Obrador ha dicho que no es posible responder a la violencia con más violencia, y ese criterio se puede extender justamente a todo este basurero” mediático y judicial. De lo contrario, “perdemos más de lo que ganamos”.
Es decir, frente a la resistencia que ofrecen estos enormes poderes fácticos, ante los constantes ataques que buscan minar las propuestas de la 4T, es grande “la tentación de responder con las mismas herramientas. Pero, insisto en que un discurso honesto y justo acabaría conquistando más que lo que se puede lograr con esa rudeza”. En términos de lucha libre, no puedes volverte rudo si eres técnico.
Helguera recuerda una entrevista que tuvieron los chamucos con Enrique Dussel donde el tema era la ética en la política, y para el filósofo la ética marca la diferencia.
“López Obrador llegó al poder con un discurso de ética, no esa ética como una rama de la filosofía que traemos de las aulas sino enarbolando la noción de limpiar el mercado. Debe sostener entonces esa bandera, no ceder a la tentación de ser rudo”, sostiene el columnista de Sin Embargo, Milenio y la edición América de El País.
Para Helguera, la ética no es sólo una exigencia social a la clase política sino una obligación de los medios de comunicación. Y en los medios hay gente que no tiene a la ética como moneda de uso.
LODAZAL DE LA POLÍTICA
Estamos entrando a las campañas electorales. ¿Cómo ve Jorge Zepeda Patterson el panorama, en el sentido político y en el periodístico?, pregunta Hernández.
¿Logrará Morena mantener la mayoría en la Cámara de Diputados y obtener el mayor número de las 15 gubernaturas?
Y, desde el punto de vista periodístico, ¿los medios van a cubrir estas campañas con ética o terminarán haciendo eco del lodazal político?
“Primero, hay que reconocer que el mundo electoral está prostituido, venido a menos. Y, segundo, que hemos caído en la sociedad del espectáculo.
“En las redes sociales resulta mucho más viral cualquier insulto a los candidatos o el ridículo que hace un político al bailar. Y esto no es exclusivo de México. Veremos campañas en donde las filtraciones y el escándalo serán el combustible, no las propuestas de país ni los proyectos de sociedad.
“El discurso responsable no vende. Tampoco un proyecto para asegurar el agua dentro de 10 años. Lo redituable es ridiculizar al candidato de oposición. Y aquí no hay partido que se libre, ni país que se salve porque, desgraciadamente, este es un fenómeno cultural, uno de los males de nuestro tiempo”, comenta el invitado.
SPOTS DE LAVADERO
“Sobre el resultado de las campañas, evidentemente Morena va a arrasar. La interrogante es por cuánto. Y no es una pregunta menor: de las quince gubernaturas, se estima que diez prácticamente las tiene en el bolsillo. Podría llegar hasta trece. Evidentemente, va a cambiar el mapa político en los estados pues sólo había cambiado en lo federal.
“La madre de todas las batallas es por la Cámara, y la duda es si Morena conseguirá la mayoría calificada. La mayoría relativa, es decir el 50 por ciento más uno, está totalmente a su alcance, si no Morena sola sí con sus aliados.
“Pero, ¿cuán lejos se va a quedar Morena de la mayoría calificada, esa que permite las reformas constitucionales que López Obrador desea para, como él dice, hacer las modificaciones necesarias para un cambio de régimen irreversible?
“También es muy probable que haya conflictos electorales, allí donde los resultados sean por una pestaña. Nuestro sistema electoral todavía no resiste esas pequeñas diferencias.
“Ahora, la cobertura que los medios hagan de las campañas por desgracia se va a contaminar. Si las campañas políticas se han prostituido, la conversación pública que se proyecta en los medios de comunicación está verdaderamente por los suelos.
“En efecto, vamos a ver escándalo, espectáculo, show; la frase altisonante, sobre todo la frase descalificadora del otro; porque es mucho más redundante, rinde más políticamente una frase de ataque al adversario que un argumento que valide una posición propia, una bandera. Y lo vemos todo el tiempo en las redes sociales con respecto a qué es viral.
“Las campañas se están transformando, probablemente en el momento menos digno de la vida social en nuestros países. De hecho, en cualquier nación y particularmente en México, con este nivel de polarización que vivimos no son buenos tiempos los que nos esperan de aquí a la jornada electoral y hasta que se declare a los ganadores. Basta ver los anuncios (spots) en radio y televisión, que son prácticamente de lavadero”, resume Zepeda Patterson.
