Hace un par de semanas entrevisté a la regidora morenista Azucena López Legorreta, presidenta de la Comisión de Hacienda, por cierto, y le preguntaba si las quincenas de los trabajadores estaban en peligro de aquí a fin de año, bajo la desastrosa administración del alcalde prianista Riult Rivera. Ayer 15 de septiembre, ¡vaya fecha!, la clase trabajadora capitalina dio el grito, pero de coraje al ver que no se les pagó la quincena correspondiente. No es la primera vez, en varias ocasiones ha habido retrasos, pero en el caso de ayer el mutismo oficial desde la oficina del alcalde habla mucho del tamaño del problema, no solo en el retraso actual, sino en lo que viene.
Ensimismado, al mero estilo de Mario Anguiano, Riult transmitió en vivo una cabalgata en la comunidad de Tepames, previo a su ceremonia del Grito de Independencia. Pero eso no tapó el problema tipo administración de Nacho Peralta, con el impago a la clase trabajadora y el desatino de mirar hacia otro lado.
Desde ayer por la tarde el Sindicato mayoritario de la administración municipal levantó la voz y hoy en la madrugada personal de Servicios Públicos Municipales no se presentó a trabajar, menos hubo guardia de limpieza del Centro Histórico capitalino, donde se dio el Grito de la titular del Ejecutivo, un concierto gratuito y hoy se realizaba el tradicional desfile del 16 de Septiembre.
¿Cómo no estar molestos? En redes sociales circulan versiones de todo tipo, desde quejas porque el alcalde “no les da la cara sobre cuándo les pagará la quincena que adeuda”, pero eso sí trascendió: “Él y sus funcionarios de primer nivel pasaron una Noche Mexicana de lujo en Rancho Santa Bárbara: ahí el alcalde en lugar de realizar el protocolo del Grito de Dolores como marca la tradición, aprovechó para dar un discurso político con tintes electorales, y después, con regidores y directores del Ayuntamiento y con invitados especiales tuvieron una fiesta en la que no faltó comida, alcohol ni recursos para financiar una fiesta privilegiada”.
En la transmisión en vivo de su cabalgata y “Grito” en Tepames, al alcalde le llovieron mensajes de reproche por su incumplimiento. Justificados todos los reclamos. Y eso que son solamente los del interior de su tambaleante administración.
Que ni nos pregunten a los que todos los días esquivamos los cráteres que dejaron hace meses de ser baches en la capital del desastre administrativo.
