Después de que durante las décadas previas el Parque Regional ‘Griselda Álvarez Ponce de León’ había quedado desatendido y olvidado, y que en el último sexenio, del peor Gobernador de la historia, Nacho Peralta, había sido privatizado, la gobernadora Indira Vizcaíno cumplió a las familias colimenses al recuperarlo como predio estatal, público, e invertir lo necesario para que sea nuevamente del disfrute de las y los colimenses.
Vizcaíno Silva no escatimó: entre la recuperación de las albercas y el parque se realizó una inversión de casi $100 millones de pesos (más de $30 mdp en las albercas y alrededor de $60 mdp en el parque), pues dijo estar convencida de que “cada peso invertido aquí vale la pena por los recuerdos y por lo que va a significar para las familias colimenses”.
El cambio de régimen estatal puede presumir esta obra porque pinta enteramente la forma y la intención de gobernar: los espacios públicos son responsabilidad del Estado, para disfrute del Pueblo.
“Como nos comprometimos, hoy estamos reabriendo las puertas de este parque para el goce y disfrute de las familias colimenses, para chicos y grandes, pero con toda la intención que sea un espacio que nos ayude a crear recuerdos”, dijo Indira, presumiendo que en sus adentros podría ser construido el Centro de Rehabilitación e Inclusión Teletón (CRIT), si se cumple la meta del “boteo”, agregando que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) proyecta un espacio de equinoterapia para atender a las personas que así lo requieran, y se construirá el Centro de Convivencia Familiar para aquellos padres y madres que lo requieran.
Será para el disfrute del Pueblo, sin barreras económicas, como lo pregonan los mandamientos gubernamentales del régimen cuatroteísta: durante julio y agosto el acceso al Parque Regional será gratuito, y a partir de septiembre se cobrará $10 pesos a niñas y niños, $20 pesos a personas adultas; durante los días que le restan al mes de julio también las actividades internas van a ser gratuitas, las bicicletas, las lanchas, la tirolesa, además de que se podrá disfrutar de observación de aves, de interpretación de senderos, paseos en lanchas, bicicletas, tirolesa y muros para escalar.
La crisis económica en la que recibió la administración estatal pudo haber impedido que el gobierno indirista cumpliera con este compromiso, sin duda, pero no fue suficiente obstáculo para devolverle al Pueblo un espacio de histórica convivencia para sus familias, después de que el último esbozo del neoliberalismo colimilla lo había privatizado y (casi) aniquilado.
