NO ES PARA HACER DINERO

¿Qué buscaba Elon Musk al comprar Twitter, aparte de la posibilidad de tuitear ‘como niño chiquito’?, pregunta Ernesto Ledesma a Alberto Escorcia.

El especialista en seguridad digital y experto en redes sociales que, debido al acoso, agresiones y amenazas que recibiera de mineras canadienses, se vio obligado a exiliarse en Suecia con el apoyo de Artículo 19, analizó las consecuencias de que el también dueño de Tesla y SpaceX haya comprado la plataforma más influyente del mundo.

Entrevistado en el noticiero Momentum que Rompeviento TV produce en alianza con Pie de Página, por el director de ese canal por internet el viernes 4 de noviembre de 2022 (https://www.youtube.com/watch?v=p_Zz-klDkgw), Escorcia comenta:

“Definitivamente, hacer dinero no. Eso ya quedó claro”. Musk debe haber entendido que no podrá cobrar 20 dólares al mes por mantener la verificación de Twitter. Y decidió bajar la tarifa a 8 dólares luego que el novelista Stephen King se quejara públicamente del anuncio, señalando que la plataforma es la que le tiene que pagar a él por estar en esa red social.

Una cuenta de Twitter verificada es aquella que aparece ante los usuarios con una palomita. Y “lo de los 20 dólares pudo ser un buscapiés”. Quiso sondear a los usuarios de Twitter para ver “qué tanto están dispuesos a adoptar una cuota”, señalaba Escorcia, sin saber todavía que el lunes 7 se darían a conocer las nuevas reglas de la red social que incluyen el cobro de conceptos como el de verificación.

En Twitter hay cerca de 400 mil cuentas verificadas y tan sólo con cobrarles a éstas una cuota mensual, Musk cubriría gran parte de los gastos que origina la red. Sin embargo, el esquema de pago pone en riesgo una herramienta valiosa, ya que la verificación ayudaba a confiar en las fuentes de información.

Es importante saber si quien habla es un periodista o una persona autorizada, ya que hay muchas suplantaciones. Si ponen a la venta las verificaciones, dice Escorcia, cualquier persona va a poder tener la palomita y no se podrá confiar en la información. “Las verificaciones sirvieron en su momento para darle voz a activistas, periodistas y algunas celebridades. Que ahora estén a la venta, es peligroso”.

No obstante, ya se comercializaban las verificaciones de alguna manera, recuerda Escorcia. “Cuando uno iba a Twitter México y pagabas un paquete básico de publicidad, te daban la verificación. Pero ahora sería diferente, los ocho dólares harían totalmente accesible la palomita a la gente que la puede pagar”. En todo caso, hay que preguntarse si la gente que ya tiene la verificación estará dispuesta a “pagar por mantener algo que no pidió o que antes le dieron sin costo”.

IDENTIFICACIÓN Y RELEVANCIA

Lo importante de la verificación es la garantía de que la persona se ha identificado ante la plataforma, dice Ledesma. No olvidemos la promesa de Musk de que no habrá un solo troll en la red. Mas para ello no necesita cobrar, sino únicamente exigir a los usuarios registrarse con su nombre completo y fotografía.

Esa debería ser la única regla. Hay muchas cuentas que te atacan, por ejemplo, cuando le haces una crítica al presidente López Obrador o, por el contrario, cuando debates con los detractores de la 4T. Y lo hacen desde el anonimato.

Por lo demás, ¿esos ocho dólares servirían para pagar al personal de Twitter o la plataforma tiene otras fuentes de ingreso?, pregunta el conductor de Momentum.

Twitter ya comercializa, confirma Escorcia. Admite anuncios, pero los ingresos de esa publicidad no han sido suficientes. El gran fracaso de la plataforma del pajarito azul ha sido la comercialización, no han encontrado la fórmula adecuada. Intentaron vender anuncios como en Facebook, pero como justamente la naturaleza de la plataforma es ser distinta a Facebook, Twitter no ha tenido éxito a la hora de recaudar dinero por publicidad.

La venta de este servicio de microblogueo fue un milagro para los inversionistas que, durante años, metieron dinero y no lo estaban recuperando. A punto de rendirse, aparece la oferta de Elon Musk y por eso fue posible la venta de Twitter a ese precio.

En un principio, explica Escorcia, las verificaciones no eran tanto para validar la identidad de los usuarios como para, de alguna forma, verificar la relevancia de la cuenta. “Hay muchas cuentas anónimas que son verificadas, sobre todo blogs o cuentas de activistas, pero en sí es un problema para la plataforma que el usuario no se pueda identificar con una acreditación oficial”.

Esa flexibilidad alimentó de bots y trolls la red. Aproximadamente la mitad del tráfico de Twitter es de bots, porque es muy fácil crearlos, no ha hecho falta ni siquiera tener un número de teléfono para crear la cuenta, basta un nombre de usuario y contraseña, ya después le puedes agregar un e-mail o un teléfono. Así está diseñado, aclara Escorcia.

Esa medida para facilitar el registro se implementó en 2009 porque estaban las protestas en Irán que se organizaban por Twitter. Rebajaron los controles de seguridad para que fuera muy fácil crear cuentas y más gente pudiera protestar. Se quedó esa función habilitada, pero con el tiempo se volvió una pesadilla. Esas cuentas automatizadas hacen mucho daño porque se dedican a difamar, sostiene el creador de LoQueSigue.TV.

ES UN MEDIO COLECTIVO

¿Cuáles son los cambios que ofrece Musk y qué tan saludables serán para los procesos democráticos, para el debate, el análisis y la discusión? ¿Es posible que en un futuro Twitter no genere tanto odio como genera ahora, al grado de ser una de sus características? ¿Cuáles deberían ser los cambios sustantivos y estructurales que podrían beneficiar al mundo entero?, pregunta Ledesma.

Para empezar, la forma de crear cuentas tiene que adquirir más controles. Como ocurre con Facebook o con cualquier otra red social, Twitter debe empezar a exigir por lo menos un número de teléfono. Tan sólo con eso se eliminarían muchas opciones que hubo hasta ahora para crear cuentas de bots y trolls. Se reducirían las cuentas falsas porque resulta muy caro y complicado estar comprando un chip para cada cuenta. Hay gente profesional que sí lo hace, pero la inmensa mayoría no podría.

Otra expectativa que tienen los usuarios es que, por fin, se reconozca que Twitter es en realidad un medio colectivo. “Twitter es un enorme blog donde todos contribuimos con contenido, y si se le empieza a reconocer esa naturaleza, si empezamos a ver la red como un medio colectivo, eso podría generar ingresos para muchos periodistas independientes tan sólo repartiendo los ingresos entre los que tuitean”.

Incluso, se podría lanzar un sistema de suscripción como el que ya estaba planeado desde hace años y se llamaba Twitter Blue, con el que uno podría acceder a ciertos contenidos: videos largos, notas más largas o la posibilidad de editar los tuits. “Eso ayudaría a muchos bloggers o micro bloggers que solamente informan a través de tweets o mediante los famosos hilos. Repartir ingresos sería la mejor forma de hacer sostenible a Twitter, incluso de convertir a la red en un negocio” para mucha gente.

No se le ha visto ese potencial como el medio de comunicación colectivo del mundo que ya es, en parte también porque muchos gobiernos y servicios de inteligencia se han infiltrado en Twitter justamente para alimentar a la plataforma de bots.

“Eso está comprobado. Informantes de Twitter han denunciado cómo los servicios de inteligencia se infiltraron en la compañía para crear ejércitos de bots que les ayuden a controlar protestas alrededor del mundo.

Twitter es muy poderoso en eso. Quizá hasta ahorita no ha sido negocio porque lo han querido tratar como si fuera Facebook o Instagram, sin entender que ese algo característico que define a Twitter es que se trata de un medio de comunicación colectivo, donde todos los días y entre todos construimos. Todos informamos ahí.

“Twitter es realmente una plataforma de información, no una red social para amigos o familiares como lo es Facebook. Twitter es una fuente de información de diversos temas, siempre hay alguien informando de algo, ya sea nivel local o general. Ese es el verdadero poder de la red.”

En resumen, aumentar los controles a la hora de abrir cuentas y desarrollar un sistema de suscripción que beneficie tanto a los creadores de contenido como a la compañía, es uno de los desafíos que enfrenta Musk como nuevo propietario, sentencia Escorcia.

EL PERIÓDICO DEL MUNDO

Con base en las declaraciones que ha estado haciendo Elon Musk, ¿hacia dónde apunta el rumbo que va a tomar Twitter?, pregunta Ledesma.

Musk ya tenía meses anunciando la compra, y la intención era justamente tener la red social más influyente del mundo para los intereses de su negocio, advierte el entrevistado.

Con Twitter, Musk tiene el control de la opinión pública de muchos países. Y aun cuando ha tomado decisiones supuestamente en el sentido de aumentar los límites en la libertad de expresión, es decir, de quitar los controles que había para censurar cuentas, más bien la intención de Elon Musk es usar la plataforma en beneficio de los intereses de Tesla, su compañía automotriz, y de sus inversiones en la industria aeropespacial, especialmente en temas como el litio.

Con Twitter, Musk “prácticamente puede controlar la opinión pública de todos los países. En realidad, nos compró a todos los usuarios y compró a toda esa gente que es muy influyente en Twitter, para poder controlar la opinión de muchos países”.

No lo está haciendo por motivos económicos sino propagandísticos. Quiere tener el poder, por ejemplo si hay un un golpe de Estado en Bolivia donde hay enormes reservas de litio, de censurar todo lo que se diga en Twitter sobre ese asunto. Muchas revoluciones nacen en Twitter y, entonces, lo que Musk está comprando es el periódico del mundo. Así hay que empezar a verlo, remata Alberto Escorcia.

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com

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