RELATOS DE PANDEMIA

Todas las epidemias habidas en el mundo tuvieron un uso político, señala el escritor Fabrizio Mejía Madrid. “Es lo que Susan Sontag llamó las metáforas de la enfermedad”.

Un ejemplo conocido es la tuberculosis en el siglo XIX. La metáfora hablaba de una enfermedad etérea que les daba a las doncellas más frágiles y a los hombres más sensibles: poetas y pianistas.

“No estaba mal visto que alguien escupiera sangre en un piano,ya que se le consideraba una enfermedad espiritual”, bromea el autor de más de 19 novelas y crónicas, así como de la columna Tiempo Fuera en la revista Proceso.

“Otra enfermedad paradigmática ha sido el cáncer. La gran metáfora es que tú mismo lo causas, que vivir estresadoy con problemas emocionaleses lo que desarrolla los tumores malignos”.

Y una de las metáforas más mortíferasfue la del VIH.Se usó políticamente para satanizar a los gais,sancionar la promiscuidad e incluso condenar la noche.

“Ahora el coronavirus tiene su propia metáfora: es el virus de la inmigración, del racismo y la desigualdad. Donald Trump insiste en que vino de China. Habla del virus chino, no dice COVID-19 o SARS-CoV-2, porque lo está usando políticamente para impulsar la agenda que ya tiene contra Beijing”.

INVENCIÓN DE UNA EPIDEMIA

Mejía Madrid fue invitado al programa John y Sabina de Canal Once, dedicado el 31 de marzo de 2020 (https://www.youtube.com/watch?v=-TTtM2WX8VY) a analizar ‘pandemias, paranoias y nuevos relatos del poder’.Esto es, las narrativas sobre el COVID-19en nuestro país y el mundo.

En esa emisión, una de las últimas antes de que se suspendiera la temporada, ya no estuvo presente Sabina Berman porque la dramaturga decidió confinarse ante los riesgos de contagio.En un foro sin público acompañó a John Ackerman la actriz Blanca Salces, quien el año pasado tuvo a su cargo el stand up.

En una cápsula informativa se expuso que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), pandemia es la propagación global de una nueva enfermedad. En 14 maneras de destruir la humanidad (NextDoorPublishers, 2020), el físico Màrius Belles y el biólogo Daniel Arbós mencionan las cinco pandemias más letales hasta la fecha: viruela, sarampión, la llamada gripe española, peste negra y el VIH.

El desconcierto que generael coronavirus es tan grande que en América Latinahan decretado toque de queda los gobiernos de Paraguay, Perú, Bolivia y Chile, así como regiones de Argentina y Colombia o estados y municipios de México. Lo mismo en varias ciudades de Estados Unidos.

Particularmente en nuestro país, la estrategia del gobierno federal ha sido cuestionada por gobernantes locales, dirigentes de oposición y otros personajes que no son especialistas en salud pública.

FAKE NEWS Y PODER

Quizá buscando lucrar con las fakenews o por una maniobra política, los medios de comunicación difundieron información falsa respecto al primer muerto por covid en México: el empresario José Kuri Harfushque, si bien estuvo en situación crítica, sobrevivió a la infección sin que nadie se disculpara por anticipar su deceso.

En febrero, el filósofo italiano Giorgio Agamben alertó en su artículo ‘La invención de una epidemia’, queeste coronavirus ha sido el pretexto ideal para justificar el control gubernamental de la poblaciónmediante la limitación de sus libertades.

En ese contexto, el programa John y Sabina quiso hacer un balance sobre la forma en que se ha enfrentado la pandemia en México y, también,para analizar el uso político que se le ha dado a la emergencia sanitaria.

¿Las llamadas al pánico buscan desestabilizar al gobierno mexicano? Más allá de teorías conspirativas respecto a si el virus fue sembrado, ¿alguien se beneficia del manejo mediático de la pandemia?, pregunta Salces.

En una de sus columnas Fabrizio Mejía Madrid habló de cómo,la paranoia viral, se está convirtiendo en paranoia étnica. Aunque al principio en México se atribuyeron los contagios a las clases privilegiadas que pueden salir del país para ir, por ejemplo, a esquiar en Colorado, en Estados Unidos se estigmatiza a los morenos, incluso a los europeos meridionales a quienes Trump distingue de los más rubios nórdicos y anglosajones.

Para el escritor, el coronavirus nos ha puesto frente a un espejo que nos devuelve la imagen más negativa.Muchos han reprobado este ejercicio especular, entre ellos los medios de comunicación que revelaron ser algo que ya sospechábamos:“muy poco profesionales” y con una agenda marcada por “los intereses de los dueños de esos medios, no por la información pública”.

Los empresarios son otros actores sociales que han proyectado sus horrores en el espejo del covid, explica el invitado. Piden que se cancelen los proyectos de infraestructura del país, pero sin proponer nada para aliviar la crisis sanitaria.En lugar de ofrecerse a pagar por adelantado a sus trabajadores y proveedores, exigen que se aplace el cobro de impuestos.

A lo que Blanca Salces comenta: en el paradigma de la iniciativa privada, las crisis se han usado generalmente para rescatar a las empresas; sin embargo, en México el desafío es apoyar a ese 50 por ciento de la población que vive al día.

CONFINAMIENTO, UN PRIVILEGIO

Fabrizio Mejía Madrid nos recuerda que, en México, el confinamiento es un privilegio. “Sólo la mitad de la población tiene la posibilidad de quedarse en casa para no contagiar y no ser contagiado.El resto vive al día, dedicado entre otras cosas al comercio informal”.

El coronavirus nos obliga a ver en el espejo laimagen de “un país muy desigual, uno de los más desiguales del mundo, donde una parte le exige al gobierno que haga obligatorio el confinamiento. Esta ideología muy propia de otros sexenios se resume en la siguiente idea: no importa quién pierda la libertad o quién se muera, con tal que yo me salve”.

Es la misma ideología de quienes pedían se adelantarán las medidas de distanciamiento social, cuando ya se había dicho que se aplicarían justo en el momento que se necesitaran por los altos costos económicos que implican.

Si en Estados Unidos afloró el pánico racial, como escribió Fabrizio en otra columna, en México vivimos el pánico social, subraya Ackerman. Las personas acomodadas de las ciudades quieren que se use la fuerza pública para impedir que los 30 millones de personas que viven en la informalidad, salgan a la calle.

“El colmo es que los grandes empresarios quieren una quita de impuestos ante los efectos económicos del coronavirus –retoma el hilo Mejía Madrid–, cuando ellos sólo contribuyen con el 10 por ciento de los empleos de este país. Aquí la gente se emplea en pequeñas y medianas empresas, no en las grandes.

“En su famoso texto, Giorgio Agamben expresó su temor a que en Italia usaran el coronavirus para justificar el estado de excepción. Pero, en México, una parte muy pequeña de la población quisiera un estado de excepciónporque no les importan los libertades sino su propia seguridad.

“La encrucijada a la que nos lleva el coronavirus es la siguiente:¿los países queremos convertir el estado de excepción en la nueva normalidad o aprovecharemos esta oportunidad para desarrollar la democracia ciudadana y participativa?”

LA AGENDA GOLPISTA

Ackerman cuestiona el papel de la prensa internacional que, a partir de ese pánico mediático que se vive en México, descalificala conducción de López Obrador frente a la crisis sanitaria cuando, en realidad, el Presidente ha seguido estrictamente los lineamientos de la OMS.

Critican que AMLO no cayó en la trampa del autoritarismo, que se resistió a la tentación de militarizar el país para llenar el supuesto vacío de poder y mantiene funcionando la administración civil. Le reprochan ejercer un liderazgo cercano a la gente, en lugar de recluirse.

“Otro componente del modelo de gobierno que les irrita –acota Mejía Madrid–, es que Andrés Manuel reitere todos los días su compromiso de proteger a los más vulnerables.

“El Presidente no quiere que la gente pierda el empleo o que los pobres padezcan más de lo que ya van a padecer por esta doble crisis: la de la emergencia del coronavirus y la del colapso en el precio del petróleo,con la consecuente caída de la confianza de los inversionistas en todo el mundo.

“Mientras en otros países se están haciendo rescates de empresas privadas, con acciones tipo Fobaproa, aquí la promesa es proteger a los más vulnerables”, enfatiza el invitado.

Blanca Salces hace,entonces, la gran pregunta:¿qué clase de empresarios son estos que dependen del Estado y necesitan que los rescaten, condonándoles impuestos o inyectándoles dinero público?

DESINFORMACIÓN CRIMINAL

Esos empresarios, sostiene la actriz, tienen su propia agenda, la del golpe blando. Y quizá lanzar fakenews sea una estrategia para provocar al gobierno y forzar que, por el estado de emergencia sanitaria, se penalice la información falsa y vayan comunicadores a prisión.

Fabrizio Mejía Madrid nos recuerda que el presidente López Obrador ha insistido en que los medios se regulan con los medios:

“Todas estas fakenews tienen un costo criminal. Lo tuvo anunciar la falsa muerte de José Kuri o publicar que el gobierno mexicano estaba comprando medicinas piratas en el mercado negro”.

Fue criminal decir que le habían negado a los laboratorios privadospermiso para hacer la prueba de coronavirus, cuando el gobierno tiene que certificar las pruebas para evitar que por un falso negativo se genere un brote. En realidad, lo que el gobierno decía es que esos laboratorios no habían alcanzado los estándaresde calidad y confiabilidad.

Y no por chuscos son menos criminales casos como el de las funerarias de Tolucaque reclamaban falta de protocolos para incinerar los cuerpos de víctimas de covid, cuando no está especificada la cremación si el fallecimiento se da por esa causa.

O la conferencia de prensa del senador por Nuevo León, Samuel García, quien prácticamente acusó al gobierno federal de negligencia. Días después, este cuadro distinguido de Movimiento Ciudadano casó a escondidas en una ceremonia donde, como se ve en las fotos, todos se dieron abrazos y besos.

Criminal es también el caso del gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, que compró pruebas rápidas no certificadas por el gobierno federal. Gastó 40 millones de pesosy luego él mismo denunció que el proveedor ya no le contestaba el teléfono.

Alfaro además ordenó que la cuarentena en Jalisco empezara antes de lo que marcaba la Federación. Por un asunto ideológico, político y de lucimiento personal, obligó a su estado a sufrir una parálisis económica más extendida.

Y como López-Gatelldenunció, por una falsa información respecto a que médicos iban a ir a casa a hacer pruebas rápidas, colapsaron las líneas de teléfono que el gobierno abrió para la gente que de veras las necesita.

CONDENA EN REDES SOCIALES

Pero aunque ese tipo de acciones son criminales, la sanción debe ser social. Fabrizio Mejía Madrid cita lo que ocurrió en Twitter después que en la conferencia de salud, “la tardeada que le llaman ahora”,una reportera de Milenio se mostrara ansiosa por saber cuándo van a decretar el estado de excepción, cuándo van a sacar a la Guardia Nacional, cuándo van a prohibir que la gente salga a la calle. En la red social hubo una condena muy fuerte a las preguntas insidiosas de la reportera.

Otra periodista de Milenio acusó al gobierno de negligencia por los médicos que enferman de covid tras tener contacto con infectados, y también recibió la condena social. Esa es la verdadera regulación de los medios, concluye el escritor.

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com.

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