“Fue un nombramiento sorpresa, pero un buen nombramiento. Casi me atrevería a decir que el Espíritu Santo iluminó a los cardenales porque es un nombramiento muy atinado, tanto en términos geopolíticos como al interior de la propia iglesia”, dice desde La Rioja donde se encontraba de vacaciones, el sociólogo de las religiones e investigador del Colegio de México, Roberto Blancarte.
Compañeros “de muchas batallas editoriales y analíticas”, Blancarte conversó con Bernardo Barranco en el programa especial que, para analizar “a bote pronto” la elección de León XIV realizó el director del Sistema Mexiquense de Radio y Televisión[1].
“Tino geopolítico porque el nuevo pontífice es un norteamericano que se va a oponer a Trump y, en ese sentido, nadie mejor que un americano para decirle en su cara al presidente y al vicepresidente Vance –que es católico– las cosas como el papa las entiende.
“Y luego está, obviamente, el tema de su nacionalidad peruana adquirida a lo largo de 40 años de trabajo como misionero agustino. Obviamente hay muchos aspectos qué discutir sobre esto, como es precisamente el hecho de que Prevost sea miembro de la congregación de los agustinos.”
Mucha gente no sabe quiénes son estos religiosos, pero vale decir que un fraile agustino, Martín Lutero, fue el creador de la Reforma, la gran fractura de la iglesia occidental después del cisma de Oriente. “Y de ahí en adelante podemos abordar cosas más complejas de los agustinos”, sugiere Blancarte.
GRINGO EN PERÚ
Si para ese momento ya resultaba obvio que la elección del nombre pontificial era un homenaje a León XIII, Barranco le pregunta a Blancarte cuál es la dimensión social del catolicismo que Robert Prevost quiere retomar del papa Pecci.
“León XIII es el gran inspirador de lo que llamamos la doctrina social de la Iglesia o doctrina social cristiana, que se armó a partir de su encíclica Rerum novarum en la cual el papa propuso un modelo alternativo al liberalismo, por un lado, y al socialismo por otro.”
Asumirse como León XIV significa que Prevost está asumiendo una nueva perspectiva acerca de la doctrina social cristiana, anteponiéndola como se hizo históricamente tanto al liberalismo como al socialismo. “Es interesante porque recupera una doctrina que parecía ya nulificada, olvidada en el pasado, pero que con este papa tomará nuevos bríos”.
Una última cuestión que le hace Barranco al autor de Historia de la Iglesia Católica en México y de El poder: salinismo e Iglesia Católica (ambos títulos de 1992), es: ¿tiene el nuevo papa una impronta latinoamericana?
“De hecho, es más latinoamericano que el papa Francisco. Bergoglio era argentino, hijo de italianos y, en ese sentido, como todos sabemos muy europeo. Pero una impronta peruana es muchísimo más autóctona, sobre todo viniendo de un miembro de la congregación de los agustinos anclado en la idea de misión.”
UN PAPA IN BETWEEN
A Felipe Gaytán, investigador de la Universidad La Salle de México que, según Barranco, ha hecho un “trabajo de campo invaluable revisando los populismos al interior de la Iglesia Católica, entre otros temas”, le parece “un buen augurio la elección de León XIV”.
“Concuerdo con Roberto Blancarte en que tiene que haber un papa mediador, o sea, no una continuidad de Francisco sino un papa que matice las cosas. Como él dijo, continuidad pero con diálogo.”
Prevost “conoce bien las diócesis. Fue prefecto para el Dicasterio de los Obispos y, entonces, conoce a los titulares de las sedes. Es también un papa que tiene que ver con un mundo diverso. Sus padres son migrantes europeos, de ascendencia francesa y española. Él es estadounidense, pero obtuvo la nacionalidad peruana. Misionero y pastor, fue a Roma para encabezar un dicasterio dentro de la burocracia vaticana”.
“Es un puente, un papa in between como dicen algunos, es decir un pontífice bisagra que permitirá conciliar posiciones radicales que, sobre todo al final del papado de Francisco, se habían exacerbado y llevado a una polarización. Hubo una revuelta de cardenales que León XIV va a tratar de atemperar, sin dejar de tener esta línea social, de compromiso.
“Como enfatizó Blancarte, Prevost retomará a León XIII y a la doctrina social de la Iglesia que arrancó con la encíclica Rerum rovarum. Con él vuelve el compromiso del papado con las causas sociales”, sostiene Gaytán.
¿LE QUEDA GRANDE EL NOMBRE?
¿No tomó Prevost un nombre demasiado grande?, inquiere Barranco.
Para el conductor, León XIII, aun desde una perspectiva conservadora, es un papa revolucionario que rediseña la Iglesia. Hospitales, hospicios y escuelas católicas; partidos políticos y sindicatos católicos; todo eso es obra de León XIII.
El papa Pecci dijo: ‘En la modernidad, con una iglesia que se siente monárquica no vamos a ir muy lejos’. Y entonces rediseña la acción católica, ese catolicismo social donde la doctrina social de la Iglesia es un aspecto, pero es además una nueva manera de estar en el mundo. Si el mundo quiere anular a la iglesia, León XIII restaura una iglesia en la sociedad.
En síntesis, señala Barranco, no es cualquier cosa llamarse continuador, simbólicamente hablando, de León XIII.
“Efectivamente –reconoce Gaytán–, León XIII es el gran revolucionario. La encíclica Rerum novarum y la doctrina social siguen estando presentes en la Iglesia Católica.
“León XIV toma ese nombre quizá buscando marcar una pauta de cambio, no de continuidad dentro de la iglesia. Lo que podemos ver en un primer momento es una preocupación por el tema de la justicia social, el odio, la violencia y todo lo que tiene que ver con esa polarización. Vamos a ver si logra hacer un cambio, como lo hizo León XIII cuando lanzó la encíclica.
“Lo que más llama la atención es que haya tomado el nombre de León, precisamente en un contexto de polarización. No son las mismas condiciones que tuvo León XIII cuando impulsó estos cambios, pero sí va a tratar Prevost de conciliar sin tener que ceder mucho.
“Esa advocación mariana a la que el nuevo papa aludió, la Virgen de Pompeya –a diferencia de Juan Pablo II que sentía devoción por la Virgen de Fátima, como Francisco la tenía por Santa María la Mayor–, tiene que ver con esta cuestión de ser íntegro en la defensa de la fe y la esperanza. Ser, sobre todo, alguien que lidie en los caminos del odio y la violencia. Esa advocación lo va a marcar mucho en los cambios radicales que vienen. No en la línea de Francisco a pie juntillas, pero sí vienen cambios importantes.
“Este papa no es solamente norteamericano, sino también peruano. Viene de lo institucional, pero también de lo popular. Conoce la opulencia porque estuvo finalmente en Chicago, pero también se ha movido en los barrios. Entonces, cuando digo que será un puente o cuando se dice que es moderado, no se refieren a que sea tibio. Moderado significa que va a intentar dialogar y conciliar, como buen papa que viene de la orden de los agustinos”, sentencia Gaytán.
EL TAPADO
Mónica Uribe, doctora en Historia por la Universidad Iberoamericana, se puso a estudiar las posibilidades que tenían diferentes candidatos al papado. Y quizá por eso no le sorprendió tanto el resultado, comenta Barranco.
“Hace dos semanas creí que iba a ser Zuppi, pero ya para el fin de semana empezaron a saltar de pronto las imágenes de Prevost por todos lados. Y dije: ‘bueno, puede ser que se cuele’. En algún momento llegué a pensar en un norteamericano, pero no Prevost. Con todo, fue una buena elección por varias razones:
“Primero, es un fraile agustino y, siendo una orden mendicante, eso ya es importante.
“Segundo, tiene experiencia pastoral y experiencia de gobierno, no sólo en diócesis sino como prior general de su orden.
“Tercero, está muy habituado a Roma: estudió ahí, ha vivido varios años ahí, aunque no tantos como los que vivió en Perú; donde menos ha vivido ha sido en Estados Unidos.
“Cuarto, es un norteamericano, pero hijo de inmigrantes: francés, italiano, español; eso ya habla de una europeidad que era necesaria.
“Y, quinto, con su nombramiento se le dio también gusto a la iglesia angloparlante que siempre había pugnado por tener un pontífice y no lo había logrado. Ya lo tienen.
“Esas teorías de que Donald Trump estuvo detrás de la elección caen por su propio peso: son inverosímiles, no tienen ningún sentido. Este papa va a ser un Francisco diferente: no tiene la experiencia peronista; es un papa de la posguerra, por mi edad yo me puedo identificar con él; y es completamente post Vaticano II, ya le tocaron como sacerdote las reformas conciliares.
“Fue ordenado en 1982, le tocó vivir la era de Juan Pablo II pero desde una posición interesante dentro de la iglesia. Siendo un clérigo regular, un fraile, miembro de un orden mendicante, en la época de Wojtyla no es que le hubiera ido muy bien. Fue una época muy dura para la vida consagrada, y León XIV tiene esa experiencia.
“Por otro lado tiene la experiencia norte-sur que le da una idea distinta de cómo es el mundo, independientemente de que no haya incursionado en Asia o en África, aunque es seguro que como prior general de los agustinos estuvo en algún momento en esos dos continentes.
“Finalmente, la elección del nombre me parece magnífica. No creo que le quede grande. Es una aspiración legítima ser un papa que esté vinculado a temas de justicia social. Y no porque su inmediato antecesor no lo hubiese estado, por supuesto que Francisco lo estuvo, pero hay un tinte de americanidad indígena que es muy interesante. No es lo mismo Buenos Aires que Chiclayo, eso es un hecho.
“Fue una gran elección. Tiene la posibilidad como prefecto que fue del Dicasterio de los Obispos, de dialogar con ellos y conoce a todos los obispos en funciones en este momento. Si no los ha tratado personalmente, por lo menos leyó su currículo. En ese sentido, un curialista era la mejor elección para una iglesia polarizada.
“Con su elección, contribuye a bajar los ánimos del lado de los conservadores que, si bien pueden no identificarse con él, sí pueden tener un diálogo con León XIV; y con los progresistas que no están para nada disgustados con él.
“Queda pendiente saber qué pasó con el supuesto encubrimiento por parte del obispo de Chiclayo de los abusos sexuales cometidos por un sacerdote de esa diócesis. Tendremos que investigarlo un poco más adelante”, sentencia Uribe.
JAGUAR CON MANCHAS
Para Barranco, está también pendiente el tema que enfrentó Prevost como presidente de la Comisión Pontificia para América Latina, cuando El Yunque pretendió conseguir la dirigencia de las universidades católicas en esa región y en el mundo para el rector de la Universidad Popular Autónoma de Puebla, a través de un personaje clave, Rodrigo Guerra, secretario en ese dicasterio y un juramentado yunquista.
Otro miembro de esa organización de extrema derecha ya retirado reveló a Sin Embargo[2] la conspiración que estuvo bajo las barbas del hoy papa. Hay, pues, muchas cosas que aclarar. No todo es rosa.
Dicho esto, el conductor lanza una última pregunta a su invitada: frente al amago fuerte de la ultraderecha conspirativa, ¿este papa va a restañar las heridas?
Barranco se refiere a declaraciones como las del cardenal alemán Gerhard Müller, quien planteó el riesgo de un cisma si se daba la continuidad de Francisco. En una reciente intervención, el dignatario que fue prefecto para la Doctrina de la Fe despreció de manera racista a los latinoamericanos, diciendo: ‘Ningún latinoamericano tiene la hondura intelectual, pastoral ni teológica para poder conducir a la iglesia’.
En la perspectiva de Uribe, “Müller ya se va, es hora de que se jubile. Lo mismo que Robert Sarah”, otro cardenal ultraconservador pero este de África. “¿Siguen tratando de incidir? Imagino que sí, pero son la parte más radical”.
Lo interesante es que, “siendo Prevost norteamericano, va a poder hablar de igual a igual o, más bien, de superior a subordinado con los obispos estadounidenses, a fin de ponerles un hasta aquí. No sé cómo, pero sospecho que por eso lo eligieron: porque tiene la posibilidad de frenar esta andanada ultraconservadora desde Estados Unidos y el norte de Europa”.
Cuando Barranco señala que hay un siglo de diferencia entre un León (XIII) y otro León (XIV), Mónica Uribe subraya que la latinoamericaneidad de este nuevo papa lo dibuja mejor que un león, como un jaguar.
Mi correo electrónico: carvajalberber@gmnail.com
[1] ‘Programa Especial con Bernardo Barranco con motivo de la elección de Robert Prevost’. Sistema Mexiquense de Medios Públicos. YouTube, jueves 8 de septiembre de 2025. https://www.youtube.com/watch?v=wAE8R1gKrRk&t=3994s
[2] ‘Sacro y Profano – El Yunque conspira desde El Vaticano contra Universidades’. Canal Once, 7 de mayo de 2025. https://www.youtube.com/watch?v=l7tP-h4XKRM