En la tercera y última conversación con Alberto Escorcia, especialista en redes sociales, comunicación digital y seguridad en internet, el conductor de Momentum, Ernesto Ledesma, abordó con él dos cuestiones: ¿cómo se infla una nota periodística en redes sociales?, y ¿tienen los influencers un alcance real?
En la emisión del 20 de mayo de 2022 (https://www.youtube.com/watch?v=zP2K94lwdzM&t=31s) de este noticiero que coproducen el portal Pie de Página y Rompeviento TV, el también director de LoQueSigue.tv señaló lo que muchos emprendedores en medios digitales no entienden:
Por qué, “por más que le echan ganas y por más que trabajan duro, tienen un tráfico mediano cuando otros medios tienen millones y millones de views y se llevan todo el paquete publicitario. Hay algunos que lo hacen bien, como Sopitas que es un gran blogger. Pero otros, Milenio entre ellos, recurren a diversos trucos para llevarse todo ese tráfico”.
“Existen muchas técnicas, una de ellas son los bots que simulan visitas a la página para que aumenten los contadores. Y como forman parte de ComScore, la red que mide los clics y las visitas en internet, se mantienen en los primeros lugares de esta pelea y los anunciantes se van con ellos.
“Usando como ejemplo una columna del ‘decano del periodismo’ [dicho con sarcasmo] Carlos Marín, se puede ilustrar cuándo una nota está inflada. Tratando de ser didácticos, la clave para detectar si un texto o un video está inflado es la relación entre visitas y reacciones. Si un video reporta un millón de visitas pero apenas tiene 100 likes, no tiene ninguna lógica, es desproporcionado. Generalmente, la correlación entre visitas y reacción es mínimo del uno por ciento. Debería tener unos 10 mil likes o 10 mil comentarios un video que, supuestamente, lleva un millón de visitas.
“En el caso de la columna de Marín que Milenio publicó esta mañana, vemos que en una página que tiene dos millones de seguidores solamente hay 121 reacciones. Eso no corresponde a la realidad. Es probable que esta columna de Marín esté siendo inflada. En comparación, en las publicaciones de alguien muy polémico como Epigmenio Ibarra o Chumel Torres, para hablar de los dos extremos, los números se disparan. A estas alturas del día tendrían unos mil comentarios y reacciones cada uno, una proporción real respecto al número de seguidores.
“Como las herramientas de análisis profesional, por ejemplo CrowdTangle, no están al alcance de todos los usuarios ya que los desarrolladores sólo le dan acceso a ciertos medios, una forma de detectar las simulaciones es encontrando la correlación entre interacciones y visitas. Muchos en la industria recurren a esta metodología de análisis. Si hay pocas reacciones y pocos comentarios pero tiene muchas visitas, seguramente es falso.”
CONTENIDO SOFT
“Otro truco que utilizan grandes portales como UnoTV, Milenio o El Heraldo, es no escribir noticias. La gran mayoría del contenido de esos medios son recetas de cocina o consejos de belleza, respuestas a búsquedas en diversos temas. Hay un mercado de datos que te permite saber qué están buscando los mexicanos todos los días, cada hora, cada minuto y cada segundo. Y si la gente está buscando cómo hacer yogurt con fresas, esos medios crean la nota, la publican como noticia y así aumentan su tráfico. Pero no es porque sean grandes medios noticiosos.
“El truco consiste en lanzar ‘bombas de SEO’. Las estrategias de SEO (Search Engine Optimization) son una forma de optimizar tu posición en los buscadores. Pero no tenemos por qué confiar en los grandes números que presentan esos periódicos cuando dicen, en sus propios canales de televisión, que son los medios digitales más leídos. Lo son, porque generan contenido no noticioso. Inflan sus notas con bots, y la gente tiene que empezar a aprender a detectarlos.
“Quiero alentar a la gente a que empiece a ver los videos calculando esa relación entre reacciones y visitas, para que hagamos una especie de intercambio a través de un hashtag y podamos decir a esos tramposos: ‘ya te caché, este video puede ser que esté inflado’.”
EL FRAUDE DE MARÍN
Indiscutiblemente, hay portales como El Universal que, al margen de una línea editorial plegada a los gobiernos priístas o panistas y muy anti-lopezobradorista, tienen un alcance importante en términos de contenido informativo. No obstante, ¿tienen que inflar sus notas para ganar audiencia?, pregunta Ledesma.
“A esos medios de comunicación la gente llega por el contenido soft, que sí es contenido inflado. Pero una vez dentro, le lector termina llegando a contenido más periodístico, como son los reportajes o las columnas de opinión.
“No todo el material es inflado. En una columna de Héctor Aguilar Camín, en comparación con lo que ocurre con la de Carlos Marín, sí hay una correlación real entre visitas y reacciones. Marín no, pero Aguilar Camín sí tiene su audiencia. Obviamente, un periódico como El Universal tiene mucha tradición. Sin embargo, la gente merece saber que no todo lo que ve ahí es como se lo presentan.
“Otro personaje que recurre a trucos publicitarios en su cuenta de Twitter, es Joaquín López Dóriga. Cuando analizas sus tuits, gran parte de las reacciones son de bots. En sus encuestas, la mitad de las respuestas son de bots, pero él las presenta al público como si mucha gente hubiera votado en esos sondeos.
“En días recientes ha estado de moda el tema de los médicos cubanos. Se han publicado innumerables columnas al respecto, pero es probable que muchas de esas opiniones estén infladas. Anoche, en Capital 21 [la televisora pública de la Ciudad de México] hablamos de un meme que ha sido muy retuiteado, pero que son puros bots. Simulan que toda la gente en México está en contra de los médicos cubanos.
“Puede ser que temas tan importantes como el aeropuerto de Santa Lucía o el Tren Maya, estén siendo manipulados también. Y no sólo desde la derecha, sino también por los medios de izquierda. Sobre todo los youtubers realizan estas técnicas.”
LARGA COLA DE INTERNET
Un tipo de actor comunicacional que genera mucho tráfico y tiene muchos seguidores, son los llamados influencers. ¿Qué es un influencer?, en primer lugar. Y, en segundo, ¿cómo saber si un influencer tiene mucha audiencia porque usa estrategias de bots y trolls?, pregunta Ledesma.
“El nombre de influencer obedece a la lógica de nichos con la que funciona internet. Hay un término, ‘la larga cola de internet’ (the long tail), que se refiere a la infinidad de temas que hay en internet. Esa cola es una curva que tiende al infinito. Y en ella, si mañana hablas de golf o de cómo hacer arroz en tus cuentas de redes sociales, seguramente vas a tener audiencia interesada en esos temas.
“En esa larga cola de contenidos, hay representantes que hablan de los temas. Y esos representantes son los influencers. Es decir, un influencer es alguien que domina un tema en específico, un nicho. Y las marcas que están buscando llegar a esos nichos para vender sus productos, buscan por ejemplo a un influencer de maquillaje o de cosméticos, que son los más comunes. A las mujeres que salen en esos videos dando consejos de maquillaje, se les acercan las marcas para darles muestras de sus productos o para pagarles por hacer mención de ellos y posicionarlos en el mercado.”
MICROINFLUENCERS
“Hasta ahí iba todo bien. Al inicio eran personas que tenían audiencias auténticas, que sí influían en su comunidad y que sí eran líderes de opinión. En sí mismos, los influencers eran ‘ideas fuerza’. Ese es el término correcto. El problema empezó cuando algunos de estos influencers empezaron a ganar tanto dinero de forma legítima, que muchas otras personas intentaron sumarse en masa al negocio para poder vivir de internet.
“Así nacieron las famosas academias de influencers, los cursos de influencers, los trucos y técnicas para ser influencers. Pero, en algún momento, como a todo en internet llegaron los bots. Falsos influencers simulaban tener millones de visitas en nichos específicos, pero las marcas se empezaron a dar cuenta de que, cuando hablaban de sus productos, la mención no tenía ningún efecto. Hay casos famosos, como el de una chica que tuvo un video con dos millones de visitas para vender un cosmético, y solamente se vendieron 100 piezas. O sea, no había una relación entre esos millones de views con los productos vendidos.
“El fenómeno que se está dando ahora mismo es el regreso de las marcas a los micro influencers. Como los anunciantes se dieron cuenta que muchas de esas altas cifras son infladas, están volteando a mirar a la gente que tiene mil o 500 seguidores pero les pueden asegurar la venta de 100 o 200 productos. Así termina ganando la marca, no sólo el influencer.
“Esto se descontroló entre 2014 y 2022. En ese lapso empezó la decadencia, porque entraron en masa muchos youtubers que inflaban las visitas comprando seguidores en Bangladesh, en esos servicios donde puedes adquirir paquetes con millones de visitas para simular cierto éxito.
Luego, los políticos se dieron cuenta de ese efecto y vimos toda la pesadilla que fueron los PeñaBots y esos candidatos que han circulado por internet, como Samuel García que ahora es gobernador de Nuevo León.”
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