“El mejor baremo para medir el grado de libertad, democracia y civilización en un país, es la libertad de sus periodistas, blogueros o, como es mi caso, podcasters”, dice Santiago Camacho, conductor de Días Extraños en la plataforma iVoox de España.
Libertad de prensa es “que alguien, por comunicar una opinión, no tenga temor a represalias legales ni a que le tumben la puerta de madrugada, que no tema por su interidad física ni por la seguridad de su familia”.
“Desgraciadamente, eso no sucede en todos los países. Y México es uno de los lugares donde la situación de mis compañeros periodistas es más peligrosa, en todos los ámbitos del periodismo, no sólo en la prensa tradicional sino también en los nuevos medios del internet”.
Para hablar de esto, Camacho decidió entrevistar al periodista mexicano Alberto Escorcia, especializado en temas tecnológicos que, “uno pensaría”, no entrañan peligro alguno. Sin embargo, “en algunos países un periodista puede meterse en un problema serio hasta por los temas aparentemente más inocentes”.
Poco antes de mudarse a España, Escorcia había concedido una serie de entrevistas a medios mexicanos como Rompeviento TV –que en esta misma columna transcribimos en entregas anteriores– y a medios ibéricos como El Español, periódico que la incluyó en un reportaje donde también aparecen los testimonios de Laura Barranco y Témoris Grecko: ‘La lucha de los periodistas en el México que mata la verdad: acoso, amenazas y 11 asesinatos en 5 meses’, publicado el 16 de mayo de 2022 bajo la firma de Rafa Martí (https://www.elespanol.com/reportajes/20220516/lucha-periodistas-mexico-verdad-acoso-amenazas-asesinatos/672183252_0.html).
Decidido a “meter el hombro para ayudar a los compañeros mexicanos”, Camacho conversó con Escorcia el 24 de mayo de 2022 (https://www.ivoox.com/tragedia-del-periodismo-mexico-alberto-audios-mp3_rf_87522806_1.html). El especialista en redes sociales, comunicación digital y seguridad en internet retomó el programa completo en su portal LoQueSigue.tv. Ese podcast, por cierto, arranca con una entrevista al autor de un libro sobre “la mente de los ovinis” (https://loquesigue.tv/a-tragedia-del-periodismo-en-mexico-con-alberto-escorcia/).
LOS PEÑABOTS
¿Cuál es la situación de la libertad de prensa en México ahora mismo?, pregunta Santiago Camacho.
México “es el segundo país en el mundo más peligroso para ser periodista, y el primero donde sin haber una guerra mueren más periodistas: el primero es Siria, el segundo es México”, responde tajante Escorcia.
“Este 2022 que han matado a un periodista cada semana, ha sido el peor en los últimos diez años de la guerra contra el narcotráfico. Y junto a los cerca de quinientos periodistas asesinados, hay cien mil personas muertas por la guerra contra el narco y cerca de doscientos mil desaparecidos. Esa es la realidad de México: una guerra civil oculta donde los capos de los carteles del narco, realmente, son señores de la guerra que se están disputando el interior del país.”
Siendo un periodista especializado en temas tecnológicos, internet y redes sociales, ¿cuándo y, sobre todo, por qué tu vida se volvió un infierno?, inquiere Camacho.
“Dios mío, ¡fue por algo tan inocente! En 2009, como entusiasta de la tecnología que soy abrí un blog para hablar de cómo la tecnología iba a cambiar el mundo”.
El bloguero observó que en Twitter, la red social más influyente en México en ese momento, de pronto desapareció el tema de una protesta en la mina de cobre de Cananea (la más antigua del país) pese a haber estado en los primeros lugares del trending topic.
Fue su compañera de ese tiempo, una chica catalana, quien notó la desaparición de la tendencia. “Nos pusimos a investigar con unas herramientas para sacar estadísticas y, efectivamente, un trending topic que tenía que seguir ahí ya no estaba. Le escribimos a Laura, la entonces directora de Twitter, para preguntarle”. Y la respuesta institucional fue admitir que, ciertos temas en las tendencias, pueden resultar incómodos para alguna gente.
Otra vez, la compañera de Escorcia fue quien intuyó el momento histórico al que estaban asistiendo. Escribió un post en inglés y, sin saberlo, se convirtieron en los primeros analistas del mundo en documentar el uso de bots en Twitter.
“En ese mismo año, el ejército de bots del presidente Felipe Calderón empezó a crear trending topics chistosos: ‘me levanto y… me muerdo un huevo’, o ‘qué triste es la vida’, y otros por el estilo con los que desplazaron de las tendencias el tema de Cananea, no obstante que ahí murieron dos trabajadores y varios policías. Esa fue la primera operación de tecnocensura en el mundo, pero todavía el término sonaba a ciencia ficción.”
En 2012 Enrique Peña Nieto se convirtió, más que en el abanderado del PRI, en el candidato presidencial de la televisión. “Y de la nada, el 12 de febrero aparece un trending topic que dice #EPNEstamosContigo. Nos metimos a ver y todos los analistas constatamos que eran mensajes repetidos de cuentas con un huevito, es decir, de reciente creación. Así atestiguamos el nacimiento de los PeñaBots”, un ejército de 75 mil personas al servicio del ex gobernador del Estado de México “para atacar cualquier disidencia”.
FRAUDE DIGITAL
“Yo dejé de hablar en mi blog de smartphones y televisores inteligentes, para concentrame en ese fenómeno. Y para averiguar cómo se crea un trending topic, desarrollé una metodología con la cual hemos desmantelado varias bandas de trolls y desinformadores en México y en el mundo. De ahí vienen las amenazas.
“Me lo tomé muy en serio porque, esa elección de 2012, fue probablemente fraudulenta por la influencia de bots en los resultados de la votación. Como periodista, me parece grave que una manipulación digital con 75 mil cuentas pueda alterar el destino de un país. Y por eso me tomé como algo personal luchar contra la desinformación. De ese compromiso, vienen las amenazas.
“Uno pensaría que hablar de tendencias en Twitter, o de bots y de trolls, es inocuo, que son palabras. Pero en México el contexto es otro: la mayoría de los periodistas que han sido asesinados, antes recibieron un ataque de trolls y bots.
“Primero, los hostigaron, después los mataron. Este comportamiento es parte de una operación concertada, donde los bots son una pata de la estrategia de intimidación: primero, te empiezan a seguir agentes, así como en las películas, con radio en mano; después, se meten a tu casa; luego recibes un ataque de bots y, finalmente, te matan. Yo me quedé en el último paso.
“Entre las cosas en común que tengo con periodistas que asesinaron hace dos años, es que ellos también en algún momento sufrieron el ataque de las mismas bandas de bots: el grupo Sambuca, los Underground y la Legión Holk. Esos tres grupos tienen sangre en sus tuits.
“Es muy diferente el tema de los bots en México que en Venezuela, Colombia o España. Aquí sí matan. Si te dicen que te van a matar, te matan. Y la primera amenaza de muerte fue cuando descubrí a los Peña Bots. Afortunadamente, en esa época publicaba yo con un seudónimo.”
AQUÍ SÍ MATAN
“La segunda amenaza fue cuando Peña Nieto asumió la presidencia. Hubo grandes disturbios en el Congreso mexicano, y murió una persona en una protesta de 10 mil manifestantes. Yo todavía era reportero y, con mi cámara, documenté cuando los policías dispararon contra los manifestantes.
“En 2014, cuando ya pensaba retirarme del periodismo porque estaba cansado, realmente agotado porque también cubría el tema de los desaparecidos y entrevistar a los familiares es desgarrador, vino la tercera amenaza.
“Yo nunca había dado una entrevista con mi nombre, pero una revista de Estados Unidos, Wired, me entrevistó y ahí reconocí que fui yo quien denunció a los bots en el pasado. Se publicó el artículo y lo retomaron los PeñaBots, pero revelando mis datos personales y convirtiendo la exhibición en trending topic. En un día recibí dos mil amenazas de muerte, con fotos de decapitados y baleados. Afortunadamente, mi amigo Javier Toret me invitó a ir a Barcelona y fue la primera vez que salí exiliado.”
Cofundador de la red libre y autogestionada N-1.cc y del grupo @datanalysis15m, experto en análisis de redes y comunicación por internet, Toret ha sido piedra de salvación para Escorcia en varias ocasiones.
“Esta situación se repitió en 2017, cuando aumentaron los precios de la gasolina. Yo estaba de regreso en México cuando descubrí un grupo de bots que estaban invitando a la gente a saquear supermercados. Resulta que los mensajes venían de la policía del Estado de México. Fue en ese momento que entraron a mi casa. Yo no estaba y, afortunadamente, se equivocaron de piso: destruyeron la puerta del departamento arriba del mío. Esa misma semana me tuve que ir de México, de nuevo a Barcelona.
“La última vez que salí exiliado –antes de la presente– fue en 2018, luego que descubrí una red que con un millón y medio de bots estaban alterando las elecciones. Obtuve el respaldo de organizaciones internacionales y, con esa presión, Twitter tuvo que eliminar esas cuentas en México.
“Como quebraron muchas empresas y perdieron muchos contratos, volvieron a amenazarme de muerte. Lamentablemente, encontraron la forma de amenazar a mi hermana y encontraron mi nuevo domicilio: volvieron a ingresar a mi casa. Un auto a toda velocidad casi me atropella, y no sé si el hecho tuvo que ver con la amenaza. Pedí ayuda y me fui a Costa Rica.
“Esa fue la última vez que salí por amenazas. Luego, entró el gobierno de López Obrador que es un poco de izquierda, y aunque todos teníamos la esperanza de que iban a cambiar las cosas es cuando más han asesinado periodistas.”
SABÍA DEMASIADO
“Lamentablemente, ahora ya no es el presidente o los gobernadores quienes ordenan los asesinatos, sino cualquier funcionario (desde regidor a mando medio) o empresario pequeño”. Todos los actores con un mínimo de poder “ya se dieron cuenta que matar a alguien es muy barato, y que no tiene consecuencias porque tenemos un índice del 93 por ciento de impunidad”.
Por esa razón, aunque en esta ocasión se iba a ir a Barcelona por razones de trabajo, Escorcia salió a un nuevo exilio por amenazas de muerte. “Unos empresarios de Yucatán me pidieron que limpiara el historial de un lavador de dinero. Me negué, pero como sabía demasiado me amenazaron de muerte”.
“Deben saber que, como periodista, se gana muy poco en México. Los salarios son tan bajos que uno termina trabajando en otras cosas. Y yo me dedico al posicionamiento en internet, todo orgánico
[sin la ayuda de bots]
, o sea, ayudo a mejorar la imagen en redes sociales y la forma en que apareces en internet.
“Es la sexta vez que me amenazan, ya no me siento seguro en mi país. Aquí no puedo estar, pero no por eso voy a dejar de denunciar o investigar porque, con mi trabajo, se han desmantelado muchos grupos que hacen daño. Y lo voy a seguir haciendo desde Europa, un entorno más seguro. Me voy a quedar en Europa hasta que haya condiciones de regresar a México.
“Han intentado matarme, no obstante que yo no toco temas tan graves como el narcotráfico, la trata de personas o la minería ilegal, que son problemas gigantescos en México. Aquí hasta un tema como las redes sociales, es muy peligroso. Ya han matado a dos tuiteros:
“Hace casi 11 años fue asesinada una bloguera que se dedicaba a informar a la gente del riesgo de circular por ciertas vialidades en una ciudad fronteriza de Tamaulipas, porque ahí operaban narcos o había una balacera en ese momento. Antes, la hicieron grabarse un video donde exhibía un cartel diciendo: ‘Por mentirosa, me cortaron la cabeza’. Al segundo blogger lo mataron porque desafío a los Zetas que dominaban Veracruz.
“En México, los criminales también crean trending topics. Se pelean en Instagram. En redes sociales, los hijos del Chapo revelaron pistas que llevaron a la captura de su padre.”
HECHO EN MÉXICO
“México es ahora como va a ser el mundo en 10 años”. Cuando Alberto Escorcia da una conferencia fuera del país, siempre concluye diciendo que México ya vivió en 2010 lo que están empezando a ver en España, por ejemplo con los bots rusos.
El problema es que la tecnología que usó Escorcia para detectar a los PeñaBots, ya está desactualizada. Y, lamentablemente, los hackers mexicanos exportan sus técnicas.
“Centroamérica, ahora mismo, es un infierno digital por los grupos de bots mexicanos. Hay incluso mexicanos trabajando en Rusia y ayudando al control de la información. Seguro están actuando en Ucrania.
“Tristemente, como país exportamos drogas y tecnología de desinformación”.
Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com
